Centenario Pablo Sarasate 1908 - 2008
Pablo Sarasate tuvo dos grandes pasiones: la música y su tierra. Nació en Pamplona y, a pesar de que sólo residió sus dos primeros años de vida en su ciudad natal, la capital navarra fue un referente constante a lo largo de toda su vida. Sus paisanos le trataron siempre como a un personaje muy carismático.
Gran embajador de Pamplona en el mundo, a través de sus giras artísticas por Europa, América y Asia, el más universal de los músicos que ha tenido Navarra acudió ininterrumpidamente a las fiestas de San Fermín durante las tres últimas décadas de su vida, donde fue recibido en olor de multitud. En Pamplona se prodigó en conciertos, tertulias, paseos y encuentros con sus paisanos.
Promovió en 1879 la fundación de la Orquesta Santa Cecilia, de la que fue Presidente Honorario.
En 1897 la ciudad creó un museo con su nombre, que hoy sigue albergando muchas de sus preciadas pertenencias.
En 1902 el Ayuntamiento de la ciudad le nombró Hijo Predilecto de Pamplona y huésped de honor, y le acogió de nuevo a su muerte, en 1908, meses después de que le entregara las insignias de la Gran Cruz de Alfonso XII.
Sus restos descansan hoy en un bello mausoleo levantado en el cementerio de Berichitos de Pamplona.
En 1991 el Gobierno de Navarra crea el Concurso Internacional de Violín “Pablo Sarasate” de periodicidad bienal (www.cfnavarra.es/sarasate).
Pasear por la ciudad es también un fiel reflejo de los orígenes de este pamplonés universal, considerado como el mejor violinista de su época y el músico español más interpretado en el extranjero de todos los tiempos.
Bien saben mis queridos paisanos que siempre seré el mismo, es decir, un gran amante de mi pueblo y por consiguiente de todos los Navarros…