Horario: lunes a sábado de 11 a 14 y de 18 a 22
horas. Domingos de 11 a 14 horas. Una producción de Magnum Photo.
Exposición compuesta por 115 imágenes en blanco y
negro tomadas por Henri Cartier-Bresson durante casi
medio siglo por toda Europa desde 1932 hasta finales de
los años sesenta. Los Europeos puede considerarse uno de
los trabajos más importantes y representativos dentro de
la fotografía mundial.
LA EXPOSICIÓN
En 1955 apareció el álbum fotográfico “Les Européens”,
producido y publicado por Teriade, con una portada de
Joan Miro. Henri Cartier-Bresson había invertido cinco
años de su vida en este trabajo, periodo corto si
tenemos en cuenta que el famoso “Images à la sauvette”,
de1952, resultó ser el fruto de veinte años de trabajo.
Este libro ofrecía el fiel retrato de una Europa diez
años después de la guerra, poblada de montañas de ruinas
y de rostros aún tatuados con las marcas del hambre y de
la miseria. Después de 1955, nuevos viajes,
especialmente a Alemania y a Berlín Este en 1962, irán
enriqueciendo la cosecha.
Después de medio siglo de
peregrinaje, de los años 30 a los 70, consigue el
material necesario para esta exposición, que cuarenta
años después de “Les Européens” nos habla de nuevo del
continente de los parapetos.
Jean Clair
HENRI CARTIER-BRESSON
Nació el 22 de agosto en Chanteloup (Seine et Marne).
Una vez finalizados sus estudios secundarios, Henri
Cartier-Bresson se apasiona por la pintura y
especialmente por el surrealismo. Deseoso de profundizar
en esa vía, acude a clases de pintura con André Lhote
durante los años 1927 y 1928. Su pasión le lleva hasta
Cambridge, donde estudia pintura y literatura.
En 1931 empieza a dedicarse a la fotografía y se va
para descubrir mundo. La India, China, la Unión
Soviética y África, son países que le fascinan. Al año
siguiente expone por primera vez sus fotografías en
Nueva York. Su próximo destino será México, donde
permanece un año. De 1936 a 1939 trabaja como segundo
asistente del cineasta Jean Renoir.
En 1940 es detenido, consiguiendo evadirse en 1943.
Pronto regresa a la fotografía y realiza un gran número
de retratos de artistas. También dedica un documento
fotográfico al regreso de los presos y de los
deportados, así como un trabajo sobre la Liberación de
Paris en agosto de 1944. En 1946 regresa a Estados
Unidos.
Con su famoso Laïca, Henri Cartier-Bresson practica,
a petición de los surrealistas que frecuenta, una
escritura automática aplicada al mundo de la imagen:
“Fotografiar, dice, es colocar en el mismo punto de mira
la cabeza, el ojo y el corazón. La fotografía es una
manera de vivir”. Su obra saca el mejor partido de la
aparente banalidad para revelar sus aspectos y
dimensiones universales.
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