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La
idea de construir un gran canal, para llevar agua a amplias zonas
de la geografía navarra, se remonta el primer tercio del
siglo XX: un Plan de Obras de la Confederación Hidrográfica,
de 1928, contemplaba ya la posibilidad de construir un canal,
llamado entonces "Acequia de Navarra", con origen en
el Canal de Bardenas. En décadas sucesivas, se ha ido tratando
y avanzando sobre esta idea, deslindándose el Canal de
Navarra del Canal de Bardenas. El Canal de Navarra utilizaría
caudales del río Irati. Después de una serie de
estudios y anteproyectos, pasando incluso por el trámite,
no culminado, de alguno de los embalses, como el de Lumbier, se
ha llegado a la actual situación, en la que los dos pilares
básicos sobre los que se fundamenta la política
hidráulica y de regadíos en la Comunidad Foral.
El
Canal de Navarra y la transformación de sus zonas regables
cuenta con fundamento legal y justificación del interés
público y utilidad social, derivados de la Ley 22/1997,
de 8 de julio, que declara de interés general el embalse
de Itoiz y el Canal de Navarra; de su previsión en el Plan
Hidrológico de la Cuenca del Ebro, aprobado por el Real
Decreto 1664/1998, de 24 de julio; del Convenio de colaboración
para la ejecución del Canal de Navarra suscrito entre el
Ministerio de Medio Ambiente y el Gobierno de Navarra el 19 de
octubre de 1998; de la Ley Foral 15/1995, de 29 de diciembre,
cuya disposición adicional número 22 declara de
interés general, a todos los efectos, las obras de construcción
del Canal de Navarra y de implantación y mejora de regadíos
en la zona regable del Canal; y de la previsión de áreas
regables en el Avance del Plan Nacional de Regadíos y en
el Plan de Regadíos de la Comunidad Foral de Navarra, aprobado
por el Gobierno de Navarra el 29 de junio de 1998 y por la Comisión
de Agricultura, Ganadería y Montes del Parlamento de Navarra
en sesión celebrada el 2 de diciembre de 1998.
Por
último el PSIS
(Proyecto Sectorial de Incidencia Supramunicipal) del Canal de
Navarra y sus Zonas Regables fue aprobado definitivamente
por el Gobierno de Navarra el 7 de junio de 1999, así como
la Declaración
de Impacto Ambiental que fue aprobada por el Gobierno de Navarra
el 29 de abril de 1999, la Administración del Estado el
17 de mayo de 1999 y, cada uno en el ámbito de sus competencias.
Resulta
de todo ello que este proyecto tiene un notable interés
para el bienestar social y el desarrollo de Navarra y para el
conjunto del Estado Español, pues tiende a asegurar la
satisfacción de una pluralidad de necesidades públicas,
como son: el abastecimiento de consumo de agua a más de
220 núcleos de población de Navarra (entre ellos
la totalidad de la Comarca de Pamplona), paliar el actual déficit
de agua para usos humanos, industriales y agrarios de las zonas
atravesadas, y posibilitar la transformación de regadío
de 57.713 hectáreas servidas por el Canal de Navarra, lo
que permitirá el desarrollo socio-económico y sostenible
de gran parte del territorio de Navarra incluido en la cuenca
hidrográfica del río Ebro. Además el proyecto
expresa los aspectos técnicos relativos al interés
público y la utilidad social de la infraestructura, que
sintetizan los factores que caracterizan la situación de
partida, las circunstancias favorables que hoy concurren, y que
posibilitan una nueva orientación de la misma, y las características
de la situación final que se configura, enunciadas como
objetivos a conseguir, que concluyen en la mejora de la estructura
agraria y en un desarrollo rural y agrario sostenible del área.
CARACTERÍSTICAS DEL PROYECTO
El
Canal de Navarra tiene su origen en la obra de toma del embalse
de Itoiz, en el término municipal de Lónguida, y
se dirige hacia el sur hasta terminar en la laguna de Lor en el
término municipal de Ablitas. En su inicio, el Canal recorre
el borde septentrional de la Cuenca de Aoiz, para pasar, posteriormente,
al borde sudeste de la Cuenca de Pamplona a lo largo de la sierra
de Alaiz. Una vez fuera de la Cuenca de Pamplona, se dirige hacia
el sur atravesando la zona correspondiente a la Navarra Media
oriental, apoyándose en las estribaciones occidentales
de las Sierras de Aláiz y de Ujué. Continuando hacia
el sur, el Canal, una vez atravesado el valle del río Aragón
y el extremo noroeste de Bardenas Reales, se adentra en la Ribera
tudelana hasta alcanzar y cruzar el río Ebro, para luego
discurrir en la misma dirección hasta Montes de Cierzo,
los cuales bordea de este a oeste. Dejados los montes de Cierzo,
el Canal retoma la dirección sur para finalizar, como ya
se ha indicado, en la laguna de Lor.
El
Canal está conformado por un tronco principal, dividido
en 16 tramos, y por cuatro ramales, constituyendo cada uno un
tramo por ramal -el ramal de Artajona (tramo 18), el de Tafalla
(tramo 19), el de Corella (tramo 17) y el de Ablitas (tramo 20).
El
Canal de Navarra se ha subdividido en dos Fases diferentes: la
primera Fase comprende desde su inicio hasta la mitad del tramo
10, antes de cruzar el río Aragón, incluyendo los
ramales de Artajona y Tafalla y las cuatro balsas de regulación;
y la segunda Fase abarca desde el río Aragón hasta
la Laguna de Lor, incluyendo los ramales de Corella y de Ablitas.
Las
características básicas del trazado del Canal son,
resumidamente, las siguientes: el tronco principal, entre la obra
de toma en el Embalse de Itoiz y la laguna de Lor, tiene una longitud
de 145 km. y los ramales que derivan del mismo suman, entre todos
ellos, una longitud de 32 km., suponiendo, por tanto, el conjunto
del Canal un total de 177 km; las obras del Canal incluyen la
construcción de 6 túneles, con una longitud total
de 13,5 km., 12 sifones, con una longitud de 51 km. y 2 acueductos
con una longitud de 570 metros; se prevén 4 balsas de regulación,
con una capacidad conjunta de almacenamiento de 9,5 hm3, en los
siguientes emplazamientos: Villaveta, Monreal, Artajona y Pitillas;
la balsa de Artajona delimita el primer sector de regulación
del Canal, y en ella se sitúa el centro de control de todo
el Canal.
El
Canal ha sido concebido con las más modernas técnicas
sobre regulación en obras lineales de transporte hidráulico
a cielo abierto, comportando su automatización grandes
ventajas (aprovechamiento, seguridad, etc.).
El
espacio en el que se asentará esta infraestructura es variado,
pues variada es la geografía que atraviesa desde su origen
en Itoiz hasta su final en Ablitas. Su construcción afecta
directamente a los términos municipales siguientes: Ablitas,
Añorbe, Arguedas, Artajona, Barillas, Beire, Biurrun-Olcoz,
Cascante, Cintruénigo, Corella, Noain-Valle de Elorz, Izagaondoa,
Lónguida, Mélida, Monreal, Monteagudo, Murillo el
Cuende, Murillo el Fruto, Obanos, Olite, Pitillas, San Martín
de Unx, Santacara, Tafalla, Tiebas, Tirapu, Tudela, Tulebras,
Ucar, Ujué, Unciti, Urroz y Valtierra; y la Junta de Bardenas
Reales de Navarra.
Las
zonas regables se plantean en su totalidad en áreas actualmente
cultivadas, consideradas como áreas prioritarias de riego,
que suman, en su conjunto, unas 66.500 has., si bien la superficie
potencial a transformar, viable desde el punto de vista ambiental,
queda limitada a las 57.713 has. brutas antes indicadas (que equivalen
a unas 53.125 has. netas). Todo ello es conforme con la dotación
de 340 hm3 de agua para riego, a suministrar por el Canal de Navarra.
La mayor parte de estas áreas corresponde actualmente a
cultivos de secano (un 66%), siendo el resto regadíos eventuales
a consolidar (el 25,6%) y regadíos intensivos en los que
se pretende reducir su coste energético (el 8,4%).
Los
términos municipales objeto de desarrollo de las zonas
regables son: Ablitas, Adiós, Añorbe, Arguedas,
Artajona, Barillas, Beire, Berbinzana, Cadreita, Caparroso, Carcastillo,
Cascante, Castejón, Cintruénigo, Corella, Cortes,
Enériz, Falces, Fitero, Fontellas, Larraga, Legarda, Marcilla,
Mélida, Mendigorría, Miranda de Arga, Monteagudo,
Murchante, Murillo el Cuende, Murillo el Fruto, Muruzabal, Obanos,
Olite, Peralta, Pitillas, Puente la Reina, Ribaforada, San Martín
de Unx, Santacara, Tafalla, Tirapu, Tudela, Tulebras, Ucar, Ujué,
Uterga y Valtierra; y la Junta de Bardenas Reales de Navarra.
INVERSIÓN
La
inversión a realizar en el Canal de Navarra asciende a
un total de 103.725, de conformidad a los presupuestos establecidos
en el Convenio suscrito entre el Ministerio de Medio Ambiente
y el Gobierno de Navarra el 19 de octubre de 1998, y su correspondiente
Addenda de Actualización de 17 de noviembre de 1999.
Esta
importante obra para Navarra, tras haber sido declarada de Interés
General del Estado en la Ley 22/1999 de 8 de julio, es cofinanciada
por el Estado en un 60 % y por la Comunidad Foral de Navarra en
un 40 %.
La
fórmula de construcción, gestión y financiación
que se considerado más interesante para los intereses generales
y para los futuros usuarios, ha sido la creación de una
Sociedad Estatal, denominada "Canal de Navarra S.A".,
donde el Estado y Navarra aportarán el capital social equivalente
al 50 % de la inversión total a realizar, y el 50 % restante
se financiará a través de la aportación de
los futuros usuarios consumidores de agua.
La
sociedad "Canal de Navarra S.A.", fue creada por Acuerdo
del Consejo de Ministros de 30 de diciembre de 1999. A su vez
el Ministerio de Medio Ambiente encomendó a dicha Sociedad
la construcción y explotación del Canal de Navarra
según Convenio de Gestión Directa firmado el 19
de enero de 2000.
Canal
de Navarra S.A., se convierte en el órgano gestor de esta
obra pública habiendo procedido ya a licitar los primeros
Tramos del Canal de Navarra.
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