"La transformación interior del profesor de la Sorbona"
Francisco
llega a París en 1525, con 19 años. Realiza estudios de
Humanidades y Artes en la Sorbona y llega a ser profesor de Filosofía.
Solicita una plaza de canónigo en la Catedral de Pamplona, pero
cuando recibe la noticia de su concesión, no la acepta porque
su vida ha cambiado por el influjo personal que sobre él ha ejercido
Iñigo de Loyola. La meditación sobre la máxima
evangélica “¿De qué te sirve ganar todo el
mundo si al final pierdes tu alma?” le lleva a una profunda transformación
interior.
De
hecho, se une con entusiasmo al grupo de siete compañeros que
en 1534 sellan, en la capilla de los mártires de Montmartre,
sus votos de castidad, pobreza y obediencia al Papa, núcleo inicial
de la Compañía de Jesús, que será aprobada
por el Papa seis años más tarde, y que constituirá
un instrumento decisivo de la Iglesia Católica en el nuevo ámbito
de la Contrarreforma.
Javier permanece un tiempo en Italia, donde es ordenado sacerdote y
donde predica y atiende a los enfermos incurables. Su intención
de viajar a Tierra Santa se ve sustituida por su partida hacia Portugal
para ir, como Nuncio Papal, a los territorios recién descubiertos
de las Indias orientales.