|
Se abordan aquí algunos de los problemas de salud más
frecuentes en nuestra sociedad: unos son agudos, como catarros y gripes o vómitos y diarreas y otros
de más larga duración, como diabetes, enfermedades pulmonares obstructivas, SIDA...
El diagnóstico de una enfermedad
importante o duradera crea ansiedad, provoca un impacto
emocional y distintos tipos de reacciones: sorpresa, angustia, miedo, desorientación, negación, rebelión… hasta que se acepta
y se asume su control.
Generalmente no es fácil aceptar que se tiene para toda la vida, que
exige cambios, que a veces impone limitaciones, precisa de controles… pero los retos se van superando y los tipos de respuestas que se van ensayando y adoptando van dando sus
frutos.
Aprender a controlar la enfermedad, decidir el propio plan de autocuidados incluyendo
las alternativas mejores y que más nos vayan y nos gusten es una meta a nuestro alcance.
Existen múltiples procesos crónicos, cada uno con sus particularidades, a veces muy
diferentes… Hablamos aquí de algunas de las enfermedades más frecuentes.
|