|
Existe una desproporción evidente entre los pacientes en espera de
trasplante renal y la disponibilidad de órganos procedentes de donantes
por muerte cerebral. Diariamente fallecen un elevado número de pacientes
por parada cardíaca, cuyos órganos podrían ser utilizados
para ser trasplantados si se siguen unos cuidados específicos.
Aunque existen centros donde están implantados estos métodos
de extracción, los problemas del daño orgánico aún
no están resueltos, puesto que todavía se pierden 1/3 de los
órganos, además del incremento de la necesidad de diálisis
precoz y del número de injertos disfuncionantes a los dos años
del trasplante, cuando se utilizan este tipo de órganos.
Cada vez se conoce con más detalle la patogenia del daño orgánico
tras parada cardíaca y reanimación, así como del daño
tras la conservación y reimplante del riñón. Es de
crucial importancia para no desechar órganos indebidamente conocer
el tiempo máximo de isquemia caliente que puede soportar un órgano.
Además, los cada vez más amplios conocimientos sobre la fisiopatología
del estres oxidativo nos pueden facilitar la posibilidad de, mediante el
uso de antioxidantes, intentar mejorar el aprovechamiento de los órganos
y disminuir la incidencia de disfunciones y rechazos.
Palabras clave: Donantes. Parada-cardíaca. Estrés oxidativo.
Determinantes viabilidad.
Correspondencia:
D. José Vicente Ferrer.
Unidad de Investigación Biomédica.
Irunlarrea, 3.
31008 Pamplona.
Tfno. (948) 422186
Aceptado para su publicación el 28 de febrero de 1997.
|