El óxido nítrico: síntesis, neuroprotección y neurotoxicidad

ANALES DEL SISTEMA SANITARIO DE NAVARRA

alud Pública y Administración Sanitaria

El óxido nítrico: síntesis, neuroprotección y neurotoxicidad
Nitric oxide: synthesis, neuroprotection and neurotoxicity

J. Rodrigo 1, D. Alonso 1, A.P. Fernández 1, J. Serrano 1, J.C. López 1, J.M. Encinas 1, P. Fernández Vizarra 1, S. Castro 1, M.A. Peinado 2, J.A. Pedrosa 2, A. Richard 1, Martínez-Murillo 1, M. Santacana 1, M.L. Bentura 1, R., L.O. Uttenthal 1

Departamento de Neuroanatomía y Biología Celular. Instituto Cajal (CSIC). Madrid.
Departamento de Biología Celular. Universidad de Jaén. Jaen

EDRF/ÓXIDO NÍTRICO

La relajación de la fibra muscular lisa como componente estructural activo de la pared vascular, da origen a una directa vasodilatación. El agente que desencadena este proceso fue en un principio conocido como el factor de relajación derivado del endotelio (EDRF), descubierto por Furchgott y Zawadzki 1 en 1980. Este factor es producido por la célula endotelial como consecuencia de estímulos fisiológicos, del estrés o de los estímulos químicos que in vivo puedan ejercer la acetilcolina y/o la bradiquinina sobre sus respectivos receptores en la pared endotelial.

Tras comprobarse que el EDRF influía sobre el tono vascular general y en particular en el flujo sanguíneo cerebral 2-5, se demostró que este factor tenía las mismas características funcionales que el óxido nítrico (NO) o las de un compuesto estrechamente relacionado con él 2,6-11, demostrándose también que el NO era producido por una familia de enzimas que se llamarían las óxido nítrico sintasas (NOS).


LA FAMILIA ENZIMÁTICA ÓXIDO NÍTRICO SINTASA

Diferentes son las denominaciones empleadas a la hora de identificar a las distintas isoformas enzimáticas productoras del NO y nosotros adaptaremos aquí, desde el punto de vista académico, la nomenclatura acordada en la XIV Reunión Internacional sobre la nomenclatura farmacológica del NO y compuestos relacionados 12. No obstante, no dejamos de reconocer que aunque estos acuerdos son necesarios para identificar académicamente a las distintas isoformas de la NOS, el tema entraña algunas lógicas dificultades. Somos conscientes de que este tema es bastante confuso por el momento, dadas las múltiples localizaciones celulares que puede tener una misma isoforma. A manera de ejemplo podemos indicar como la isoforma purificada y clonada en las neuronas (nNOS) se encuentra también expresada en el músculo esquelético 13, en los neutrófilos, en los islotes pancreáticos, en los endotelios y epitelios del aparato respiratorio 14, y en las vísceras del tracto gastrointestinal. La isoforma endotelial (eNOS) que fue purificada y clonada en las células endoteliales también puede expresarse en ciertas poblaciones neuronales del cerebro 15 y en las plaquetas 16. Por último, en cuanto a la isoforma inducible (iNOS) que fue purificada por primera vez en los macrófagos, su expresión ha podido ser observada en células de diversos tipos, tales como las células musculares lisas y las células endoteliales 17 y recientemente por nosotros en un pequeño número de neuronas situadas en el hilio del hipocampo, en el cerebelo, corteza y otras áreas del cerebro de ratas adultas normales, teniendo además esta isoforma características diferentes entre las expresadas por diferentes tejidos de una misma especie 18.


También la propia división de la enzima NOS en constitutiva e inducible puede ser un tanto artificial, ya que por ejemplo la isoforma eNOS puede ser inducida en ciertas situaciones tales como el ejercicio crónico 19 o durante la gestación. También, la isoforma nNOS puede ser inducida en ciertas situaciones desencadenadas por una intensa actividad fisiológica o por procesos patológicos; por ejemplo, podemos verla inducida durante la gestación, ya sea en los primeros días del desarrollo embrionario 20-24, durante los primeros días del desarrollo postnatal cerebral en animales normales o en aquéllos que sufrieron un periodo de hipoxia durante el parto 25 o durante el periodo de reperfusión que sigue a una isquemia cerebral de 30 minutos en cerebros de ratas adultas 26. Por otra parte la isoforma iNOS parece estar presente constitutivamente en algunos tejidos como son el epitelio bronquial humano 14, en el riñón del gato 18 y en neuronas del hipocampo, corteza y otras áreas cerebrales de ratas adultas. Nuestra experiencia viene a confirmarse en otros tejidos, como ocurre en el riñón, donde las células que forman los túbulos colectores distales en una rata normal muestran una ligera expresión de la isoforma nNOS, que se ve incrementada en las ratas genéticamente hipertensas 27. Estas mismas condiciones de inducción la hemos podido observar y describir tanto para la isoenzima nNOS como la iNOS en la corteza cerebral de ratas, inducidas biológicamente por el envejecimiento natural del cerebro 28.


Por ello, cualquier intento de clasificación que se intente no se ajustaría a la realidad de los hechos, haciendo imposible el recoger bajo una misma sigla o abreviatura todo este fantástico mundo de posibilidades. No obstante, y por el momento, desde el punto de vista académico y descriptivo, es absolutamente necesario establecer un mínimo de consenso en el uso de las abreviaturas, con las que podamos identificar a estas substancias neuroactivas de acuerdo con lo acordado por el citado comité internacional. De esta manera se ha clasificado las NOS en al menos dos isoformas, una de las cuales es constitutiva (cNOS) y la otra inducible (iNOS) 2,29-35. Con la denominación cNOS identificamos a la vez a dos isoformas; una denominada endotelial (eNOS), por estar mayoritariamente presente en las células endoteliales de la pared de los vasos 2,36, aunque a esta isoforma también se la reconoce, en diversos trabajos previos, bajo las abreviaturas (NOS tipo III, NOS-3, ecNOS). La otra NOS constitutiva ha sido denominada neuronal (nNOS) por encontrarse preferentemente en el cerebro, medula espinal y sistema nervioso periférico, reconociéndose también en otros trabajos con las abreviaturas (NOS tipo I, NOS-1, bNOS, ncNOS). Finalmente, la isoforma de la NOS inducida por estímulos inmunológicos o inflamatorios se la conoce como iNOS y también como en el caso de las anteriores en muchos trabajos se la identifica con las abreviaturas (NOS tipo II, NOS-2, macNOS, hepNOS). En la actualidad la presencia de las diferentes isoformas de la enzima NOS puede observarse en numerosos tejidos de mamíferos 2,25,37,38, peces 39 e invertebrados 40-45.


En las especies humana, vaca, rata y ratón, el 39% de los 1.144 residuos de iNOS del ratón están universalmente conservados, pudiendo admitirse que mientras existe un 90% de homología entre las isoformas equivalentes de la enzima NOS contenidas en las diferentes especies, esta homología llega a representar un 53% entre las isoformas de una misma especie. Sin embargo, estas homologías son bastante menores si se comparan los insectos, los crustáceos, las aves, los reptiles y las plantas, expresando así las distancias existentes en la línea evolutiva.


En estos estudios filogenéticos sobre la enzima NOS, se conoce actualmente toda la secuencia de la cNOS en Drosophila, la cual es similar a la cNOS descrita en las especies superiores ya citadas, siendo como en aquéllas altamente dependiente de iones de Ca2+ y calmodulina 46. La variedad existente entre los genes de las enzimas NOS podría ser debida a polimorfismos alélicos, naturales o inducidos, o a que los genes de las NOS se pudieran organizar a partir de genes preexistentes por duplicación, reorganización y fusión 47.


La localización cromosómica de los genes de las diferentes isoformas de la NOS ha sido determinada por Southern blotting, usando el cDNA específico de cada isoenzima e hibridando líneas celulares humanas, de rata y ratón. Estos genes forman una familia que se encuentra dispersa en tres cromosomas. El gen de la isoforma nNOS (160 Kb, 29 exones, 1.433 aminoácidos) aparece localizado en el cromosoma humano número 12 (12q 24.2) 48,49, 1992; Xu y col, 1993), el gen de la isoforma de la eNOS (21-22 Kb, 26 exones, 1203 aminoácidos) corresponde al cromosoma 7 50 y finalmente, el gen de la isoforma iNOS (37 Kb, 26 exones, 1153 aminoácidos) se localiza en el cromosoma 17, estando situados en este caso los genes a cada lado del centrómero (17cen-17q 11.2) 12,50.


La actividad de la cNOS ha sido detectada en varios órganos y tejidos tales como el tracto digestivo, timo, piel y músculo esquelético 51. Específicamente, la cNOS actuaría tanto en la célula endotelial como en las neuronas del sistema nervioso, transformando la L-arginina en citrulina y produciendo equimolarmente el NO, siendo su actividad dependiente de Ca2+/calmodulina. En la célula endotelial la isoforma eNOS actuaría como transductor de agonista, estando su actividad dependiente de la concentración intracelular de Ca2+ libre que modularía así la síntesis del NO y por lo tanto el tono vascular.


Las isoformas neuronal y endotelial de la NOS, aunque tienen similares propiedades, muestran claras diferencias, ya que su localización en las células que las contienen es distinta, siendo citosólica para la isoforma nNOS y asociada a membrana para la isoforma eNOS 29,52. Esta última, al contener un sitio de miristoilación en su extremo N-terminal 53, facilitaría su anclaje a la membrana mediante el ácido mirístico. Por esta razón se la reconoce también con el nombre de particulada 31,35,54. No obstante, se ha demostrado, por mutagénesis en el sitio de miristoilación, que podría existir una eNOS también citosólica 19. En este sentido es probable que las eNOS, tanto la soluble como la particulada, sean un mismo producto génico. Busconi y Mitchel 55 demostraron que la isoforma eNOS era también palmitoilada, que es una condición fuertemente relaciona con la condición de estar asociada a la membrana, sugiriéndose que la miristoilación era necesaria pero no suficiente para su anclaje a la membrana y que el hecho de ser palmitoilada reversiblemente podría controlar esta asociación. Las diferencias entre la nNOS y la eNOS también han sido demostradas a través de su inmunorreactividad, ya que estas isoformas reaccionan específicamente con anticuerpos específicos poli y monoclonales desarrollados para su reconocimiento 56.


La isoforma nNOS ha sido localizada fundamentalmente en las células nerviosas, donde medidas bioquímicas de su actividad, llevadas a cabo en diferentes regiones del cerebro, han demostrado altas concentraciones de nNOS en el cerebelo, en el hipotálamo, en el cerebro medio, en el estriado e hipocampo, y baja actividad en la medula oblongada 57. La isoforma nNOS fue purificada en el cerebelo de rata 58,59 y clonada en el cerebro de rata 60 y humano 61. La isoforma nNOS ha sido descrita como un homodímero soluble de 155 kDa 58,62 o también como un monómero de 150 kDa 58, mostrando una homología con la citocromo P450 reductasa 60. La isoforma eNOS muestra un tamaño de 135 kDa 53. Estas isoformas de la enzima cNOS, tienen zonas de reconocimiento para el nicotinamida adenina dinucleótido fosfato (NADPH), para el flavina adenina dinucleótido (FAD), el flavina mononucleótido (FMN), la calmodulina y para el grupo hemo (hierro protoporfirina IX) 30,60. Todo ello hace que estas isoformas tengan semejanza con la familia de las hemoproteínas monooxigenasas y con las enzimas que actúan en el citocromo P450 31,54. Las isoformas cNOS son totalmente dependientes de Ca2+ y calmodulina, actuando sobre la L-arginina, NADPH y el oxígeno molecular como substratos y utilizando como cofactores los FAD y FMN 2,58,59,63,64. Su actividad enzimática puede estar también controlada por fosforilización 65 e incrementada por otro cofactor, la tetrahidrobiopterina (H4B) 66.


La isoforma iNOS ha sido detectada en el citosol de macrófagos purificados y activados de ratón 67-69, mostrando una conformación dimérica y masa molecular de 135 kDa. Recientemente, se ha descrito una isoforma de iNOS en plaquetas humanas de 200 kDa 70. La iNOS también ha sido localizada en hepatocitos, células tumorales, neutrófilos, células plasmáticas, linfocitos, células mesangiales, células endoteliales y células musculares lisas de la pared vascular 2,71. Esta actividad enzimática, que en un principio no fue detectada en tejidos de animales normales, sí lo fue en macrófagos de ratón de las líneas celulares RWA 264.7 y por nosotros mismos, en macrófagos de ratón de la serie J774 y en monocitos y macrófagos humanos, tras el bloqueo de su receptor CD23 por la inmunoglobulina IgE o por anticuerpos monoclonales contra el CD23. Esta caracterización fue realizada mediante el uso de la microscopía óptica y electrónica 72. En muchos casos la expresión de la isoforma iNOS es dependiente de lipopolisacáridos (endotoxinas) y citoquinas proinflamatorias 51. También la isoforma iNOS puede expresarse en las células nerviosas de la corteza cerebral de ratas que han sido sometidas a hipoxia y deprivación de glucosa 73 o de cerebros que han sufrido una agresión isquémica intensa y permanente durante la edad adulta o durante el parto 25 o en ratas sometidas a estrés crónico 74. La enzima para su completa actividad requiere NADPH, FAD y FMN y en cierta medida H4B y glutatión 67, no necesitando, a diferencia de las isoformas cNOS, Ca2+ ni calmodulina adicional para la síntesis de NO, estando la Ca2+/calmodulina fuertemente unida a la molécula.


La iNOS también fue clonada en los macrófagos de ratón 69,75-77, demostrándose que esta enzima era distinta a las dos isoformas constitutivas conocidas y siendo, además, la iNOS humana clonada a partir de condrocitos y hepatocitos.


Como caso especial se ha señalado que las células endoteliales presentan una NOS Ca2+-dependiente y otra NOS Ca2+-independiente que son ambas capaces de incrementar en la célula diana, tras la producción del NO, la guanilato ciclasa soluble 78, siendo por esta circunstancia el primer ejemplo de un tipo celular que puede poseer a la vez los dos tipos de NOS, la constitutiva y la inducible, lo que justificaría que en los cultivos de células endoteliales de cerebro de ratón se puedan producir grandes cantidades del NO después de ser activadas con el interferón-γ, en combinación con cualquier inmunoactivador 79. La isoforma NOS endotelial inducida por citoquinas es inhibida por los análogos de L-arginina, con un rango potencial idéntico a aquel observado en los macrófagos activados 79. Una actividad iNOS ha sido también descrita en la célula muscular lisa de la pared vascular, dependiendo la formación de NO de H4B pero no de Ca2+/calmodulina 80.


NADPH-DIAFORASA /NOS

La isoforma nNOS fue en un principio localizada inmunocitoquímicamente en diversas poblaciones neuronales del cerebro de rata y en neuronas distribuidas en diversos órganos de la rata, mono y humano 56,58,60, conociéndose hoy en el cerebro de rata su amplia distribución 37, así como su correlación con aquellas estructuras celulares que contienen cGMP, que actúa como sustancia receptora del NO 81. Del mismo modo, hoy se tiene una clara información sobre la existencia de estos grupos neuronales nitrérgicos mediante el uso de la técnica histoquímica de la NADPH-diaforasa realizada en diversas especies 82-87. Sobre la colocalización de la nNOS inmunorreactiva y la NADPH-diaforasa ha existido y existirá aún cierta controversia, porque en algunos casos ésta no se da completamente, atribuyéndose esta falta de coincidencia a los efectos que sobre la actividad NADPH-diaforasa puede ejercer la fijación con paraformaldehído 88,89. Sin embargo, Terenghi y col 90 demostraron una buena correlación entre la actividad NADPH-diaforasa y la inmunorreactividad para la isoenzima nNOS en secciones de médula espinal fijadas con 1% de paraformaldehído.


La NADPH-diaforasa purificada aparece como una proteína simple de 150 kDa similar a la nNOS, habiendo sido esta isoforma inmunoprecipitada por un anticuerpo que reconoce a la NADPH-diaforasa 83. Por otra parte, la transfectación de células de riñón humano con el cDNA de la isoforma nNOS permitió la detección de la actividad tanto para la NADPH-diaforasa como para la isoforma nNOS, y además se puso en evidencia el hecho de que ambas actividades residían en la misma proteína 85. Basados en estas aportaciones se ha considerado, en estudios llevados a cabo en cerebros de primates y de rata, que la NADPH diaforasa y la nNOS son coincidentes 23,60,85,86,91.


La presencia en el sistema nervioso central de la isoforma de la nNOS fue descrita ampliamente mediante el uso de técnicas inmunocitoquímicas aplicadas a la observación con el microscopio óptico 37 y con ayuda de la microscopía electrónica 92. En el sistema nervioso central, amplias zonas del telencéfalo mostraban neuronas positivas para la isoforma nNOS, especialmente en todas las áreas corticales, el núcleo medioventral endopiriforme, el claustrum, el bulbo olfativo principal y accesorio, los núcleos olfatorios anteriores y posteriores, el hipocampo precomisural, la tenia tecta, el núcleo acumbens, la stria terminalis, el caudado, el tubérculo olfatorio, las islas de Calleja, el septum, el globo pálido, la substancia innominada, el hipocampo y la amígdala. En el diencéfalo, la inmunorreactividad fue intensamente distribuida tanto en el hipotálamo como en el tálamo. En el hipotálamo numerosas neuronas positivas se localizaron en la pared del sistema periventricular neurosecretor y en los cuerpos mamilares, además de estar presentes en la eminencia media del sistema infundibular. En el mesencéfalo se mostraron neuronas positivas en el área ventrotegmental, en el núcleo interpeduncular, en el núcleo rostral linear y núcleo dorsal del rafe, en los núcleos de la substancia gris central y peripeduncular, en la porción lateral de la sustancia negra, en el núcleo geniculado, y en el colículo superior. En el puente numerosas neuronas se describieron formando parte del núcleo pedunculopontino, del núcleo laterodorso tegmental, del núcleo parabraquial y del locus coeruleus. La médula oblongada mostraba neuronas inmunoteñidas en el núcleo sensitivo principal del trigémino, en el cuerpo trapezoide, en el rafe magno, en los núcleos reticulares del puente, en el núcleo prepósito del hipogloso, en los núcleos medial y espinal del vestibular, en el núcleo dorsal coclear, en el núcleo medular reticular y en el núcleo del tracto solitario, en los núcleos gracilis y cuneato, en el núcleo dorsal del nervio vago y en los subnúcleos oral, interpolar y caudal del espinal del trigémino. En el cerebelo se mostraron esta isoenzima las neuronas estrelladas y las cestos, algunas células aisladas de Purkinje, localizadas preferentemente en las regiones paraflocular y del vermis, las neuronas grano y ocasionalmente, algunas neuronas de los núcleos cerebelosos. En otras especies como el mono 93 ha sido también demostrada esta amplia distribución de la isoforma nNOS.


Comparando los mapas de distribución en el cerebro de las neuronas que eran positivas para nNOS y las que mostraban actividad para NADPH-diaforasa, el tema de la correlación no está tan claro. En muchos núcleos, tal como Hope y col 83 señalaron, todas las neuronas que contenían actividad NADPH-diaforasa también fueron positivas para nNOS, haciendo posible que la actividad NADPH-diaforasa estuviera presente en neuronas activamente productoras de NO y que las técnicas tanto inmunocitoquímicas como histoquímicas dieran resultados semejantes. No obstante, también existían núcleos y neuronas concretas que sólo mostraban la inmunorreacción para nNOS y no la actividad NADPH-diaforasa, lo que nos hizo pensar en la posibilidad de que este tipo de núcleos o neuronas inmunopositivas pero careciendo de actividad NADPH-diaforasa podrían ser consideradas como neuronas silentes en cuanto a la producción de NO, al menos en el momento en que se realizó el estudio 37. En la actualidad estos datos continúan confirmándose en diferentes situaciones experimentales, demostrándose que existen neuronas nNOS que no muestran actividad NADPH-diaforasa, tal como ocurre en la corteza de ratas viejas o sometidas a hipoxia/isquemia-reperfusión, donde hemos podido observar que aparecen un número elevado de neuronas que expresan la proteína nNOS pero que son negativas para la actividad NADPH-diaforasa 26,28.


SÍNTESIS DEL NO

Las diferentes isoformas de la NOS juegan un papel muy relevante en muchas funciones fisiológicas, dependientes todas ellas de la transformación del aminoácido L-arginina en L-citrulina, produciendo a la vez equimolarmente el NO. La L-arginina está implicada en el ciclo de la urea, permitiendo la generación de ornitina vía citrulina. Este ciclo se encuentra completo en los macrófagos activados, pero está sólo parcialmente representado en el cerebro, aunque sí podamos encontrar en él compuestos intermediarios del ciclo, como son la ornitina, la citrulina, el argininosuccinato y la L-arginina. No obstante, la enzima ornitina transcarbamilasa, que cataliza la formación de citrulina desde ornitina y carbamil fosfato está ausente en el cerebro. Este ciclo parcial de la urea en el cerebro podría estar relacionado con la resíntesis de la L-arginina desde la citrulina 64. Se ha sugerido que el ácido endógeno argininosuccínico, precursor en el ciclo de la urea, puede modular la biosíntesis del NO derivado del endotelio desde la L-arginina 94.


Aunque la síntesis de NO desde la L-arginina y su liberación desde las células endoteliales está bien demostrada, aún se argumenta si la actual molécula efectora es el NO, es un precursor de NO, o es un complejo intermediario que contiene NO. En efecto, parece haberse señalado que el EDRF librado desde el endotelio de la arteria femoral del perro no puede ser identificado como NO libre, sugiriéndose que el EDRF puede ser un precursor lábil del NO 36. Del mismo modo, el activador de la guanilato ciclasa, generado en cultivos de células de neuroblastoma de ratón durante la activación de los receptores muscarínicos, no corresponde a ese originado desde el radical libre NO o hidroxilamina, aunque parece originarse desde la guanidina o la L-arginina 95.


También se ha propuesto que el EDRF debería ser un compuesto que contiene NO dentro de su estructura y que debería actuar como un vasodilatador más potente que el NO mismo 36. Presumiblemente correspondería a un nitrosotiol como el S-nitroso-L-cisteína 96,97. Otra hipótesis propuesta indica al EDRF como un complejo nitrosil-hierro con ligandos tioles con cisteína 98. Aunque no ha sido probada la espontánea liberación de NO desde el S-nitrotiol 99, es concebible que los grupos NO podrían ejercer un efecto similar al NO libre. Por ejemplo, el 1-nitrosopirrolidina produce un bloqueo de los receptores excitadores similar al producido por los donadores de NO, aunque no libera radicales de NO 100.


En la síntesis de NO por la acción de la NOS en células de mamíferos intervienen 5 electrones del nitrógeno guanidino de la L-arginina, 1,5 moles de NADPH y 2 de dioxígeno por cada mol de NO formado. La reacción requiere además H4B, FAD, FMN, iones Ca2+, calmodulina y grupo hemo como cofactores. La reacción consiste en dos actos separados de monooxigenación, consistiendo el primer acto en la incorporación de un átomo de O2 al substrato, a la vez que otro átomo se reduce hasta agua, obteniéndose la N-hidroxi-L-arginina (NOH-L-Arg) como producto intermedio. El segundo acto cuenta con que un electrón de la NADPH, otro de la NOH-L-Arg y el O2 en forma de dioxígeno-hierro atacan al carbono guanidino de la NOH-L-Arg, facilitando la incorporación de O2 y la excisión de enlace C-N, liberando un átomo de nitrógeno y dando lugar a L-citrulina. Además, en esta segunda reacción un átomo de O2 se reduce hasta agua y otro se une al nitrógeno para formar el NO. Esta producción de NO puede ser atenuada por diferentes inhibidores de la NOS derivados de la L-arginina 101.


INHIBIDORES DE LA SÍNTESIS DE NO

Como inhibidores de la actividad de la NOS, hemos de señalar a dos compuestos, la Nω-monometil-L-arginina (L-NMMA) y la Nω-Nω-dimetil-L-arginina asimétrica (L-ADMA) 102, que pueden producirse a partir de residuos de arginina tras metilación durante la renovación proteica. Estos compuestos en condiciones fisiológicas se encuentran en concentraciones bajas, pero en situaciones patológicas, como es el caso de las afecciones renales, pueden llegar a tener concentraciones bastantes elevadas que pueden disminuir la síntesis de NO 102. Otros inhibidores como la Nω-nitro-L-arginina (L-NNA), su ester la Nω-nitro-arginina metil ester (L-NAME) y la N-iminoetil-L-ornitina (L-NIO) pueden inhibir de manera preferente a las isoformas constitutivas de la NOS 79,103, mientras que la Nω-amino-L-arginina y la aminoguanidina inhiben la iNOS de los macrófagos de una manera selectiva 30,102,104-107.


El inhibidor L-NAME parece inhibir in vitro la síntesis de NO por la isoforma eNOS 53,108,109 y la isoforma nNOS, incrementando la presión sanguínea in vivo de forma patente. Nosotros hemos observado que también inhibe la expresión de la isoforma iNOS en situaciones de isquemia-reperfusión 26. Todos estos compuestos suelen inhibir la actividad de las enzimas NOS de manera competitiva y la exposición de estas enzimas al inhibidor L-NMMA durante un tiempo prolongado provoca una desactivación irreversible de la enzima por alquilación 110. También, el inhibidor N-[3-(aminometil)-benzil]-acetamida es un inhibidor de la isoforma iNOS altamente selectivo, tanto in vitro como in vivo 111. Otro tipo de inhibidor es el difeniliodonio 112, que no tiene similitudes estructurales con la L-arginina y no actúa de manera competitiva con este substrato sino como un inhibidor irreversible y progresivo, dependiendo su intensidad de acción de su concentración, tiempo de exposición y temperatura.


Los inhibidores de la calmodulina, tal como la trifluoroperazina, la clorpromazina y el calmidazolium, pueden inhibir las tres isoformas de la enzima NOS de manera no selectiva. También las isoformas enzimáticas de la NOS pueden ser inhibidas directamente por el propio NO 113. Esta inhibición tendría como consecuencia una cierta limitación de los efectos citotóxicos del NO. El monóxido de carbono (CO) inhibe también las isoformas de la NOS purificadas. Los análogos de la L-arginina (L-hemoarginina, L-arginil-L-aspartato, L-arginina metil ester) o análogos de la citrulina (S-metil, S-etil-L-citrulina) y otros compuestos aminoacídicos de bajo peso molecular pueden también inhibir la síntesis de NO.


Entre otros inhibidores de la NOS que se están usando en la actualidad, está el 7-nitroindazol (7-NI) 109,114-116 que reduce la concentración de NO en el hipocampo tras la isquemia transitoria llevada a cabo en el cerebro anterior. La N-acetil-3-O-metildopamina también tiene efectos inhibidores por su efecto de bloquear la síntesis de H4B, cofactor para la NOS. El uso de este inhibidor alivió el daño neuronal acaecido en el hipocampo de rata tras la isquemia 117. También deben considerarse con efecto protector de la acción del NO aquellos productos que actúan inhibiendo el incremento de la guanilato ciclasa soluble, como es el preparado lLY83,583 115, o las tetraciclinas, la doxiciclina y la miociclina que bloquean la actividad de la microglía y con ello la producción de iNOS 118. Por último, la droga antiepiléptica, la lamotrigina, inhibe la liberación de los aminoácidos excitadores y por lo tanto la síntesis de NO, decreciendo también con su administración los niveles de cGMP sin causar una directa inhibición de la enzima NOS 119.


CARACTERÍSTICAS DEL NO


El NO es un gas con propiedades de los radicales libres, que actúa como una molécula mensajera de gran inestabilidad y vida corta, difundiendo por cualquier punto de la membrana de la célula productora, para actuar intercelularmente sin requerir ningún tipo de transportador de membrana. En el caso de que la diana sea la célula muscular lisa que forma la pared vascular, estimula en ella, una vez difundido a través de las membranas celulares, la guanilato ciclasa soluble para catalizar la síntesis del guanosina monofosfato cíclico (cGMP) 120 y con ello inducir definitivamente la relajación muscular y por ende, la vasodilatación, regulando el flujo y la presión sanguínea 10,121-123.


Existen situaciones clínicas en las que la acumulación de NO puede contribuir a la aparición de ciertas condiciones fisiopatológicas. Así, por ejemplo, puede ser deseable inhibir la producción de NO, ya sea a través de las formas enzimáticas de la cNOS, caso de la isquemia cerebral o en la epilepsia, en cuyos cuadros clínicos la sobreproducción de NO por las formas enzimáticas de la NOS puede desencadenar una neurotoxicidad muy activa, o ejercer la inhibición de la isoforma iNOS, como es el caso del shock séptico o el producido en ciertas inflamaciones crónicas 12. A titulo de orientación la potencia inhibidora de los productos antes citados se resumen en el siguiente diagrama:


L-NMMA nNOS = eNOS > iNOS

L-NA nNOS = eNOS >> iNOS

L-NAME nNOS = eNOS >> iNOS

L-NAA nNOS = iNOS > eNOS

L-NIO iNOS > eNOS = nNOS

7-NI nNOS >> eNOS = iNOS (in vivo)

nNOS = eNOS = iNOS (in vitro)

Aminoguanidina iNOS > eNOS = nNOS.


El NO es moderadamente soluble en el agua, con una concentración en una solución saturada (1 atmósfera) de 1,8 mM a 25ºC, siendo mucho más soluble en solventes apolares tal como el N-hexano, tendiendo a disolverse de manera selectiva en las membranas y en las fases lipídicas de las células por ser altamente lipofílico. Usando microsensores no selectivos para NO, se han demostrado altas concentraciones de NO en zonas adyacentes a la membrana plasmática de una célula endotelial productora de NO 124,125. Estos datos justifican como en la membrana celular el NO puede difundir bidireccionalmente, usando a la membrana en ocasiones como reservorio, aunque es importante señalar que el volumen total de la fase acuosa para el NO es bastante mayor que el volumen de la bicapa de la membrana. La constante de difusión del NO en agua es generalmente del rango de (2-4) x 10-5 cm2/s, valor que se incrementa significativamente con la temperatura. Se ha calculado que la difusión detectada mediante microsensores en condiciones fisiológicas idóneas a 37ºC corresponde a 3,3 x 10-5 cm2/s. Basándonos en estos cálculos, podemos señalar, en procesos de difusión simulada del NO, que esta molécula puede perfundir sorprendentemente a largas distancias desde las células que la producen hasta el punto de interacción con las células dianas 126.


El NO es una molécula no cargada que actúa como un radical libre, ya que de sus 11 electrones de valencia uno no está apareado, siendo esta molécula paramagnética, lo cual es una propiedad destacada entre sus características químicas. Entre las interacciones químicas más comunes del NO en los sistemas biológicos destaca la estabilidad que alcanza el electrón no apareado con otras especies paramagnéticas -oxígeno, superóxido, radicales peróxidos- o la formación de complejos entre el NO y un metal, dando origen en la mayoría de los casos a especies diamagnéticas estabilizadas en las que el electrón no apareado está compartido entre el NO y el metal.


En la fase de gas, la reacción NO y O2 ha sido estudiada durante muchos años, ya que el NO tiene un papel importante en la contaminación atmosférica, estando esta reacción conformada por 2 moléculas de NO y una de O2 para producir 2 moléculas del dióxido de nitrógeno (NO2), otro radical paramagnético:


2NO + O2 → 2NO2


En solución acuosa, la reacción es similar. El dióxido de nitrógeno puede reaccionar con otra molécula de NO2 para formar tetraóxido de dinitrógeno (N2O4) o con otra de NO para formar el trióxido de dinitrógeno (N2O3):

 

NO2 + NO2 → N2O4

NO2+ NO → N2O3


Tanto estas especies como el ácido nitroso (HNO2) son altamente reactivas y ellas en la fase líquida pueden ser consideradas como donadores de iones nitrosonio [NO+]. La química de la transferencia de los grupos nitrosonio es conocida como translocación e indudablemente es una de las reacciones más estudiadas de los óxidos de nitrógeno 127. Se transfieren a una variedad de nucleófilos, incluyendo hálidos, nitrógeno y sulfuro. En el agua se forma el ácido nitroso y por tanto la disolución de N2O3 suministra nitritos y la disolución de N2O4 proporciona nitritos y nitratos.


[NO+] + OH- → HNO2 → H+ + NO2-

[NO+] [NO2-] + H2O → 2NO2- + 2H+

[NO+] [NO3-] + H2O → NO2- + NO3- + 2H+


El único producto aislado de la reacción del NO con O2 en agua es el nitrito 128, el cual puede indicar la formación intermedia de N2O3, aunque esto no está completamente claro. Otras dos dianas nucleofílicas biológicamente importantes para la nitración son el nitrógeno y el sulfuro. En el caso del nitrógeno el producto es una nitrosamina que es estable, aunque estas moléculas son potentes mutágenos y cancerígenos, ya que su formación desde los óxidos de nitrógeno generados enzimáticamente ha sido relacionada con la etiología de una variedad de estados cancerosos que pueden surgir durante procesos inflamatorios prolongados 129,130. Los átomos de azufre son también dianas para la nitrosilación 96, como en el caso de los tioles donde se forma el S-nitrosotiol:


RSH + [NO+] → RSNO + H+


El NO reacciona de manera muy rápida con el superóxido para producir inicialmente el peroxinitrito:


NO + O2- → ONOO-


Este anión es altamente oxidativo, capaz de oxidar tioles y las bases del DNA, además de iniciar la peroxidación de lípidos independiente de la presencia de metales. En presencia de ciertos metales, el peroxinitrito permite formar especies NO2+, las cuales pueden nitrar compuestos fenólicos, incluyendo los anillos aromáticos de las proteínas 131,132.


En estas condiciones fisiológicas el conjugado ácido del peroxinitrito, el ácido peroxinitroso, (ONOOH, pka = 6,8 a 25ºC) es altamente reactivo y posee la reactividad de los radicales hidroxilos 133.


La ruptura homolítica del ONOOH generará el radical reactivo NO2, el cual puede contribuir también a la toxicidad del ácido peroxinitroso 134. Sin embargo, alguna proporción de ONOOH se deprotona espontáneamente para formar el anión no reactivo nitrato 135.


Basado solamente en la reacción química del NO con O2- esta claro que la producción de peroxinitrito y ácido peroxinitroso tendrá un efecto dañino sobre las biomoléculas, aunque la producción de nitrato puede dar lugar a una mutua limpieza de NO y O2-.


El NO también reaccionará con radicales peroxil. Esta reacción puede ser vista como una actividad antioxidante del NO, donde las reacciones en cadena de los radicales lipídicos son terminadas por la reacción del NO con los radicales alcoxil y peroxil. Como productos de estas reacciones se incluyen los nitrito-, nitro-, nitroso-peroxo-lípidos y lípidos nitrados. Otra potencial efecto antioxidante del NO puede ser su reacción con el propio peroxinitrito 136.


Otras acciones del NO en los sistemas biológicos están relacionadas con la reacción del NO con los metales de transición, dado que muchos metales de importancia biológica muestran la órbita d parcialmente rellena de electrones y por lo tanto son excelentes lugares para los electrones no apareados, tal como el existente en la molécula de NO. Muchas proteínas como la hemoglobina, la mioglobina, la citocromo oxidasa, las peroxidasas, las desoxigenasas, las mioglobinas y los citocromos P450 se unen al dioxígeno como una parte integral de su función y por lo tanto hacen de ellos la diana del NO por la similitud de esta molécula con el dioxígeno.


El complejo metal-nitrosilo ha sido conocido desde hace muchos años 137, pero hasta hace unos pocos fue asumido que con algunas excepciones, tales como los iones nitroprúsidos, estos complejos eran poco reactivos. Sin embargo, es conocido que las características de unión de los nitrosilos metálicos pueden dirigir grandes cambios en la reactividad de los grupos nitrosilos. En condiciones biológicas estos complejos pueden liberar NO o aniones nitroxil (NO-) o actuar como agentes nitrosantes a través de la donación de NO+.


Dada su similitud al dioxígeno, el NO ha sido utilizado como sustituto para el O2 en muchos metaloproteínas, ya que los complejos nitrosos de sus centros metálicos son paramagnéticos y por lo tanto la espectrometría por resonancia electrón paramagnética (EPR) puede ser usada para obtener información sobre los alrededores de estos centros. Las señales EPR son muy sensibles al tipo de metal y a su estado de oxidación, así como a la naturaleza y disposición espacial de los múltiples ligandos alrededor del centro metálico. Se han descrito los espectros EPR de los complejos NO con metaloproteínas que contienen hierro o cobre 138.


En las células de los mamíferos la vida media del NO es relativamente corta (5-10 s) 11 y la máxima concentración del NO está en rangos micromolares. Por ello la formación de óxidos de nitrógeno más altos a partir de la reacción de NO con el O2 puede resultar más dañina para las células dianas que el propio NO.


Cuando se produce el NO in vivo o in vitro está claramente admitido que su efecto biológico predominante dependerá del balance entre una variedad de diferentes y simultáneas reacciones que se produzcan. Las consecuencias de la formación de NO estarían dirigidas por i) las especies de óxidos de nitrógeno que se formen, ii) por sus relativas velocidades de formación, iii) por la naturaleza de las dianas disponibles en la vecindad y iv) por la rapidez con que reaccionan con estas especies. Todo ello hace que los modelos y vías de acción del NO muestren gran complejidad. Cuantitativamente, la reacción más importante del NO en los mamíferos es la reacción con la oxihemoglobina. Esta reacción es una transferencia de O2 más un electrón al NO, formando el anión nitrato y la methemoglobina:


(HbFe2+)O2 + NO → (HbFe3+) + NO3-


Esta reacción es extremadamente rápida y dada la alta concentración del grupo hemo (25 mM) en el sistema sanguíneo, hace que la síntesis in vivo de NO pueda dar origen a cantidades significativas de NO3- en la circulación. El NO reacciona también con la desoxihemoglobina para formar complejos nitrosilos, siendo esta reacción también muy rápida 139. En un medio aeróbico, una vez formada el complejo nitrosil-hemoglobina, reaccionará con O2.


FUNCIÓN DEL NO

A la vista de todo lo anteriormente expuesto, hay una amplia gama de procesos biológicos en los que el NO puede estar implicado. Estos procesos incluyen diferentes mecanismos de activación de los factores de transcripción, la translocación de los mRNA, el metabolismo del hierro, la mutagénesis, la apoptosis, la glicólisis y el transporte de electrones mitocondriales, la acilación de proteínas, la síntesis de desoxinucleótidos, la fusión de mioblastos, la adhesión de las plaquetas y neutrófilos, la proliferación de los promotores de células mieloides, la producción de células T, de queratiniocitos y células tumorales, la liberación de hormonas pituitarias, la regulación del tono bronquial y el de los esfínteres, la regulación del peristaltismo esofágico, la contracción del estómago e intestino, la del útero 140 y corazón, la regulación del pulmón y la erección del pene, participando en la tolerancia y toxicidad de los opioides 141, en la regulación de la memoria, sueño y presión sanguínea 34,37,38,92,142-145.


NO Y SISTEMA NERVIOSO


El NO en el sistema nervioso difiere de los neurotransmisores clásicos o neuromoduladores en que i) el NO no es almacenado en vesículas, ii) no actúa con mecanismos específicos de liberación y captación, iii) no cuenta con receptores de membrana, penetrando por afinidad lipofílica directamente en la célula diana, donde regula muchos sistemas enzimáticos, iv) no es metabolizado por enzimas específicas, siendo degradado espontáneamente por oxidación o por compuestos tales como el superóxido o la oxihemoglobina, v) tiene una vida media de segundos en contra de la de los neurotransmisores clásicos, que es de milisegundos 146,147, habiendo sido estimada la distancia de difusión del NO en un medio proteico en 10 μm, que es bastante menor al diámetro de algunas células 126,148.


La actividad de la isoforma nNOS está incrementada postsinápticamente por la acción estimuladora de ciertos aminoácidos tales como el glutamato 64, que tras su liberación por el terminal presináptico incrementa el flujo del Ca2+ hacia el interior de la neurona, el cual activaría la NOS 63. Existen evidencias indirectas de que todo este mecanismo es dependiente de glutamato, el cual tras ser liberado en el espacio intersináptico actúa sobre sus específicos subtipos del receptor N-metil-D-aspartato (NMDA).


En el sistema nervioso central se ha demostrado que la mayoría de las células que expresan inmunorreactividad para NOS contienen una significativa cantidad del receptor NMDA R1, por lo que este tipo de receptor puede ser la pieza clave en la puesta en marcha del mecanismo citado 26,149. Recientemente, estos datos inmunocitoquímicos y los obtenidos por hibridación in situ han sido confirmados mediante técnicas de microdiálisis 150. Las dianas del NO liberado por las células nerviosas que contienen NOS corresponden a las células que están situadas en el entorno de la célula productora y que contienen la guanilato ciclasa soluble. De esta manera, el NO liberado incrementaría, por ejemplo en el cerebelo, la hidrólisis del fosfoinositol, sugiriéndose por lo tanto que el NO desempeñaría un papel de mediador 151.


No obstante, grandes concentraciones de NO en el cerebro pueden ser citotóxicas para muchas células, debido a la pérdida funcional de grupos hemos e inhibición de la síntesis de DNA y de la respiración mitocondrial de la célula diana 152. En cultivos de células gliales del cerebelo el NO inhibe la mitogénesis y la proliferación celular mediante inhibición de la actividad mitocondrial 153. La inducción de la iNOS en cultivos de astrocitos produce la inhibición de la actividad enzimática de las enzimas relacionadas con el grupo hemo, tal como la citocromo oxidasa 154. Recientemente, nosotros hemos observado nitración de estas enzimas mitocondriales, hecho que demuestra el efecto tóxico sobre la mitocondria ante un exceso de NO.


Entre las funciones del NO en el sistema nervioso podemos citar i) la autorregulación del flujo vascular tanto periférico como central, ii) la activación de las fibras parasimpáticas que innervan los vasos cerebrales 155, iii) el incremento del flujo sanguíneo durante la hipercapnia, iv) la participación en los mecanismos de defensa cerebral ante las infecciones mediante la microglía, que en estas situaciones expresa grandes cantidades de la isoforma iNOS 73,156 y v) su participación en procesos de plasticidad neuronal, aprendizaje y memoria.


Concretamente, por esta última función al NO se le atribuye el carácter de neurotransmisor retrógrado, ya que este gas puede viajar desde la membrana postsináptica a la presináptica, participando en el fenómeno de potenciación de la actividad neuronal a largo plazo (LTP) que tiene lugar por ejemplo en todos los casos de plasticidad neuronal asociada con el aprendizaje y la memoria. Este mecanismo puede ser bloqueado por inhibición de la enzima NOS con inhibidores específicos o por hemoglobina, que reduce o elimina al NO del medio 157. En este sentido se ha demostrado que la administración en el pollo del inhibidor L-NNA antes de someter a este animal a un ejercicio de aprendizaje produce amnesia, mientras que la administración del substrato L-arginina durante todo el tiempo que dura la acción del inhibidor evita la aparición de la amnesia 158. Estos hechos fueron confirmados en ratones "knockout" que carecen del gen de la nNOS 159 o en ratas 160. Estas mismas circunstancias se repiten cuando se administra otro tipo de inhibidores, tal como el L-NAME 161.


Concretamente, en el sistema nervioso las acciones del NO no están confinadas a la estructura anatómica de los elementos que regulan la circulación o flujo sanguíneo, sino que la capacidad de difusión del NO llega a producir efectos más amplios que los producidos a través de las uniones específicas que las células productoras del NO puedan tener con las células con las que anatómicamente establecen contacto 162. En el sistema nervioso el NO es considerado parcialmente como una sustancia paracrina y parcialmente como un neurotransmisor, aunque se considera que actúa más paracrinamente 162, participando en la sinaptogénesis, en los procesos sensitivos, en la transducción de estímulos, en la plasticidad neural 23,24,163, en el aprendizaje, en la regulación de la ingesta y en la toma de líquidos 92.


NO Y LOS PROCESOS PATOLÓGICOS

La participación del NO en diversos procesos patológicos en el sistema nervioso está claramente establecida 164-167. Tras irrumpir en el mundo científico, durante la pasada década el NO, como un importante mediador intercelular, se pudo comprobar como sus niveles altos de producción estaban asociados en muchos casos a una citotoxicidad celular no específica mediada por la activación de procesos inmunes y por lo tanto relacionada con ciertas afecciones crónicas, como son los procesos inflamatorios autoinmunes: la artritis reumatoidea, la diabetes insulino-dependiente, ciertos procesos inflamatorios intestinales y la esclerosis múltiple. Recientemente, se señala al NO como un inmunorregulador que participa en la supresión de la función de los macrófagos y linfocitos T activados e implicados en este tipo de procesos patológicos y por lo tanto regulando la severidad de los procesos patológicos 168.


En relación con procesos fisiopatológicos, el NO puede participar en los relacionados con la migraña, la epilepsia, las agresiones sufridas por el cerebro en las que participan la excitotoxicidad y en las enfermedades neurodegenerativas 25,26,37,73,92.


En la enfermedad de Huntington, el NO liberado desde la isoforma nNOS puede mediar en la muerte celular producida por la citotoxicidad relacionada con la alta producción de glutamato. Aunque parece admitirse que la población de interneuronas del estriado que contienen somatostatina, neuropéptido Y y nNOS sobreviven durante el desarrollo de la enfermedad de Huntington, hoy se admite que estas neuronas están seriamente dañadas durante el curso de la enfermedad, produciéndose una notable reducción en la expresión de tanto el mRNA como la proteína de nNOS 169. En la enfermedad de Alzheimer, se conoce que la dimetilarginasa, enzima que destruye los inhibidores endógenos de la nNOS, está específicamente elevada en aquellas neuronas con anormalidades en el citoesqueleto y sometidas al estrés oxidativo relacionado con esta enfermedad. Por el contrario, esta enzima no fue encontrada en las neuronas envejecidas tomadas como control. Parece lógico pensar que la falta de inhibición de la nNOS en las neuronas que contienen elevados niveles de dimetilarginasa puede haber contribuido al daño observado. Estos datos señalan como en la enfermedad de Alzheimer existen grandes alteraciones en regulación de la NOS 170,171.


En la enfermedad de Parkinson, el estrés oxidativo puede contribuir a la muerte neuronal en la sustancia negra, según datos obtenidos de material postmortem, donde se ha demostrado que existe un incremento de los niveles de hierro y un descenso de los niveles de glutatión, contribuyendo a dañar la función mitocondrial 172. Este mecanismo permite que se produzcan daños oxidativos, tal como un aumento de la peroxidación de lípidos, la nitración de proteínas y la oxidación del ADN. El NO puede estar implicado en la producción de radicales hidroxilos, como resultado de la difusión de dopamina inducida por el 1-metil-4-fenilpiridinio (MPP+) en el estriado, y tanto los ratones "knockout" que carecen de la nNOS como los tratados con 7-NI para inhibir la nNOS son relativamente resistentes a los efectos neurotóxicos del MPTP 173,174. Además, se ha demostrado la producción de nitración de los residuos de tirosina en proteínas por el peroxinitrito, formando la nitrotirosina que se puede detectar inmunocitoquímicamente con anticuerpos específicos contra este compuesto. Esta inmunorreactividad se ha demostrado en los cuerpos de Lewis de las neuronas que contiene pigmentos de melanina y depósitos de material amorfo 175.


En la esclerosis lateral amiotrófica, se pensó que la nitración de los neurofilamentos estaba relacionada con la patogénesis de esta enfermedad, donde se ha detectado niveles altos de 3-nitrotirosina en la médula espinal, aunque la inmunorreactividad para la nitrotirosina se localiza también en agregados neurofilamentosos de las neuronas de corteza. Se ha argumentado que la síntesis del NO en este tipo de enfermedad se debe a la isoforma nNOS en estas neuronas y se ha propuesto que el NO puede jugar un importante papel en este tipo de patología 174. Recientemente, se ha demostrado que la subunidad ligera de los neurofilamentos eran particularmente susceptibles para la nitración mediada por el peroxinitrito, aunque no se apreciaron diferencias claras con los controles usados 176,177.


En la esclerosis múltiple, se han dado algunas explicaciones para justificar la destrucción de la mielina y los oligodendrocitos, aunque no está aún perfectamente probado el mecanismo exacto por el cual este tipo de lesión se produce 178. Sherman y col 179 postularon que la respuesta inmune en la esclerosis múltiple se da como consecuencia de una acción mediada por las citoquinas que incrementan en el sistema nervioso central la producción de NO por los macrófagos/microglía, por las fibras musculares lisas y por el endotelio vascular. Tres mecanismos se han propuesto para justificar el daño celular: i) el producido por una directa acción tóxica producida por el NO, ii) por la lesión debida a la acción del peroxinitrito tras su formación por la reacción del NO con el anión superóxido y iii) por la elevación del CGMP mediado por el NO, incrementando el factor TNF-α. Estas hipótesis se apoyan en el hecho de que los antiinflamatorios como la dexametasona y el TGF-β disminuyen los síntomas de la esclerosis múltiple y de la encefalitis alérgica experimental, respectivamente, e inhiben la inducción de las citoquinas que median en la producción de NO por los macrófagos 179.


En el sistema nervioso periférico existen varias neuronas sintetizadoras de NO que participan en la relajación muscular no adrenérgica no colinérgica (NANC), de tal manera que el NO liberado por estas fibras y cuerpos neuronales que integran este sistema nitrérgico participa en la relajación del músculo liso 98,145 y cardiaco y posiblemente la regulación del tono bronquial 143 y en la regulación del tono del músculo estriado. En el músculo liso gastrointestinal, el papel esencial del NO se demuestra por la dilatación del estómago e hipertrofia del esfínter pilórico y del músculo de la capa circular que ocurren en los ratones "knockout" que carecen de la nNOS 180. Lo mismo ocurre en la regulación metabólica del hígado del gato y trucha 39,181. Las neuronas nitrérgicas cardiacas influyen tanto sobre el sistema de conducción cardiaco como sobre las fibras musculares que conforman el miocardio, mediando así las influencias autónomas inotrópicamente negativas 182. Similarmente, el NO que se produce en el sarcolema de las fibras rápidas del músculo esquelético disminuye su contracción. En el esófago, las fibras NANC regulan el peristaltismo, pudiendo modular el tono de la fibra muscular esquelética mediante la presencia de placas motoras que son inmunopositivas para la nNOS 38,183, y participan en la transducción sensorial de los estímulos mecánicos que se ejercen sobre el epitelio esofágico al paso del bolo alimenticio. Existen fibras nNOS-positivas que surgen de las fibras perivasculares y que se distribuyen libremente por ese epitelio, pudiendo corresponder al sustrato anatómico base de un posible reflejo sensitivo-motor 38 descrito previamente por Burnstock 184.


En el pene las fibras nitrérgicas juegan un papel preponderante en la erección, a través de la rica inervación que estas fibras presentan en el seno cavernoso y en los vasos de diferente diámetro que se extienden por todo este órgano, pudiendo, claramente las alteraciones en este sistema, producir una más o menos grave disfunción 185. Recientemente, hemos demostrado cómo la degeneración selectiva del las fibras nitrérgicas juega un papel importante en la impotencia ligada a la diabetes experimental 144. No obstante, parece ser que la diabetes no afecta la actividad y localización de la enzima NOS en el músculo anococcígeo de la rata 186.


En el sistema cardiovascular las tres isoformas del NOS tienen implicaciones en su fisiología y fisiopatología. La eNOS es importante en la regulación vascular, manteniendo una vasodilatación adecuada y protegiendo la íntima de los agregados plaquetarios y de la adhesión leucocitaria, además de inhibir la proliferación del músculo liso de la pared. La isoforma nNOS del sistema nervioso central y periférico puede también contribuir a regular la presión sanguínea. En las enfermedades asociadas a hipercolesterolemia, diabetes e hipertensión, que están caracterizadas por una disfunción endotelial, se ve reducida la capacidad de vasodilatación mediada por el endotelio. El estrés oxidativo y la inactivación del NO por los aniones superóxido juegan un papel importante en estos estados patológicos. La administración de L-arginina como sustrato de NOS o H4B como cofactor puede aliviar la disfunción endotelial en varias de estas condiciones. En las lesiones cerebrovasculares, la isoforma nNOS y la iNOS juegan un papel clave en la neurodegeneración, mientras que la eNOS tiene importancia para el mantenimiento del flujo sanguíneo cerebral y la prevención, en cuanto sea posible, del daño neuronal. En la sepsis la iNOS está inducida en la pared vascular por las endotoxinas bacterianas y/o la citoquinas proinflamatorias, produciendo grandes cantidades de NO que actúa como un importante mediador en la vasodilatación arteriolar inducida por endotoxinas y el shock séptico 187.


NO Y LOS PROCESOS DE HIPOXIA/ISQUEMIA

En relación con la participación del NO en la hipoxia/isquemia cerebral se conoce bastante bien el hecho de que el NO no sólo participa directamente en diversos mecanismos funcionales y protectores, sino también en numerosos procesos neurotóxicos 188. Como agente neuroprotector, al NO se le atribuyen diferentes acciones fisiológicas: i) por la estimulación que produce sobre la guanilato ciclasa soluble para formar el CGMP en la célula diana 2,189, produciendo la relajación de la pared vascular y con ello la vasodilatación y mejora del flujo sanguíneo 190; ii) por bloquear directamente el incremento de Ca2+ intracelular mediado por el estímulo del receptor NMDA 191; iii) por inactivar mediante nitrosilación a dicho receptor; y iv) por las propiedades antioxidantes que posee el NO 192,193.


El efecto neuroprotector inmediato se produce por el incremento de NO sintetizado por las células endoteliales a partir de la eNOS, justo en el momento de iniciarse la hipoxia/isquemia, en un intento de evitar el daño isquémico mediante una vasodilatación de urgencia 194. La subsiguiente sobreexpresión de las otras isoformas de la NOS es de gran importancia en la fisiopatología de los cuadros clínicos producidos por la hipoxia/isquemia, que pueden acarrear consecuencias neurológicas e incapacidades graves. La nNOS puede participar beneficiosa y activamente no sólo en procesos relacionados con la neurotransmisión y/o neuromodulación 195 y con la plasticidad neuronal después de distintos tipos de injuria acontecidos en la médula espinal 196, sino también con los episodios de hipoxia cerebral sufrida por fetos a término en el momento del parto 25, durante el período postnatal y durante la vida adulta 196. Esta actividad neuroprotectora parece tener un papel importante en la actividad funcional del hipocampo 198-200 y del cerebelo 201.


Como agente neurotóxico, al NO se le implica directamente en mecanismos citotóxicos e independientes de CGMP, tales como la formación de radicales libres, nitrosilación de ácidos nucleicos, roturas del ADN e inactivación de enzimas con centro ferrosulfurados que alterarían los procesos energéticos celulares 202. En este sentido, la hipótesis más interesante relacionada con el efecto neurotóxico del NO es la formación de peroxinitrito como consecuencia de su interacción con el anión superóxido 203. El peroxinitrito puede nitrar, directamente o a través de otras especies reactivas de nitrógeno, los residuos de tirosina en proteínas, lo cual impide las interacciones funcionales de estos residuos y pone en peligro la viabilidad celular 204. Dicho efecto ha sido puesto de manifiesto por nuestro grupo, usando un anticuerpo de alta especificidad y afinidad para la nitrotirosina en proteínas 28.


Concretamente, se sabe que en la patogenia de los procesos hipóxicos-isquémicos interviene la liberación de aminoácidos excitadores (AAE), particularmente la liberación de glutamato que actúa sobre los receptores NMDA, provocando un aumento del Ca2+ en las células diana 205-207. La conexión entre la liberación de AAE y la activación de la vía L-arginina-NO por el aumento del Ca2+ intracelular, que activa la nNOS, es la clave que justifica la hipótesis de que el incremento excesivo de formación de NO podría ser responsable de la neurotoxicidad 166,208-211.


Durante la hipoxia/isquemia y por diferentes mecanismos se produce un aumento en la liberación de especies reactivas del oxígeno (ERO). Así pues, en situaciones de déficit de O2 el superóxido es producido por la microglía activada 212, el ácido araquidónico es liberado desde la membrana celular por la fosfolipasa A2 y se producen colateralmente hidroperóxidos lipídicos y radicales libres. También en estas circunstancias se da lugar a la entrada de Ca2+, como consecuencia a la despolarización de membranas, pudiéndose convertir la xantina deshidrogenasa en oxidasa, para utilizar oxígeno como receptor de electrones y liberar también el superóxido 213. Como otra fuente de ERO se ha descrito a la propia NOS, que en concentraciones subóptimas de L-arginina puede producir el superóxido y el peróxido de hidrógeno 32. Por último, se admite que la disminución de la actividad de la citocromo c oxidasa de la cadena respiratoria mitocondrial que se produce tras la isquemia 214 puede llevar a la liberación de ERO. Para todos estos procesos es necesaria la presencia de oxígeno, lo cual nos lleva a pensar que estos fenómenos se producirían a partir del período de reperfusión/reoxigenación con un tejido dañado.


Por lo tanto es lógico pensar que el aumento de producción de NO y superóxido durante la hipoxia/isquemia conlleva a un gran incremento en la formación de peroxinitrito. Anteriormente se ha demostrado que este anión se combina con tioles y ciertas moléculas con grupos -OH (glucosa, serina, etc.) para formar moléculas que donan NO. Este mecanismo puede considerarse como un proceso de destoxificación "activa", ya que las moléculas formadas tienen propiedades citoprotectoras 215,216. Por eso puede decirse que en aquellas condiciones en las que se produce un agotamiento de dichas defensas, cual es el caso del estrés oxidativo causado por la producción excesiva y/o prolongada de sustancias oxidantes, incluido el propio peroxinitrito, las células quedan expuestas al efecto pernicioso combinado de estas especies reactivas. Este mecanismo explicaría la aparente desconexión que encontramos al intentar relacionar, por ejemplo, las acciones neurotóxicas de los aminoácidos excitadores cuyos canales asociados tienen dinámicas del orden de milisegundos, con los procesos graduales de degeneración neuronal y cuya evolución se desarrolla a lo largo de varios años.


Existen evidencias que nos sugieren que es el peroxinitrito el responsable de los efectos neurotóxicos del NO 191,203. Sin embargo, se desconocen los mecanismos por los cuales esta molécula produce la muerte neuronal. Se ha propuesto que su efecto podría originarse por la inhibición de la cadena respiratoria mitocondrial 154. Sin embargo, se ha demostrado recientemente que el peroxinitrito de origen extracelular no afecta a la función mitocondrial, ya que es eficazmente destoxificado 217-219. Por ello, es importante estudiar los mecanismos por los cuales el peroxinitrito produce neurotoxicidad, lo que además permitirá el diseño de estrategias neuroprotectoras, ya no sólo aumentando las defensas antioxidantes sino también actuando a un nivel más inferior en la secuencia fisiopatológica. En años anteriores y por separado, han sido estudiados estos mecanismos, utilizando como modelos biológicos las plaquetas humanas 215 y por nosotros mismos los macrófagos de ratón de la serie J774 72. En ambos tipos de trabajo el peroxinitrito altera el mecanismo de transducción de señales que afectan a la formación de cAMP y cGMP 215, produciendo depleción extracelular de grupos sulfhidrilo 220 y aumentando la concentración intraplaquetaria de Ca2+ por su entrada a través de la membrana.


NO/PEROXINITRITO/NITROTIROSINA

Por último, la formación de nitrotirosina ha sido demostrada en algunos desordenes inflamatorios, lesiones arterioescleróticas y enfermedades neurodegenerativas 28,178,204,221,222. Aunque la nitración de proteínas ha sido usada como índice de la producción de peroxinitrito, también puede ocurrir por otras vía que no implican el peroxinitrito, por ejemplo la formación de nitril cloruro (NOCl) por la acción de la mieloperoxidasa en procesos inflamatorios 222.


La nitración de proteínas puede alterar la conformación y estructura de las proteínas, su actividad catalítica y o su susceptibilidad para su digestión 223-225. Se ha demostrado también que la nitración de los anillos de tirosina de las proteínas puede disminuir la efectividad de las proteínas como substrato de las tirosina-quinasas 193,225-227. Por ello a través de la expresión de nitrotirosina de proteínas se puede valorar el efecto tóxico del NO, que participa en la interrupción de los procesos de señalización celular y que tiene carácter de lesión difícilmente reversible, aunque se ha descrito recientemente una actividad enzimática desnitrasa en algunos tejidos 228.


NO/SISTEMA COMPLEMENTO

Actualmente, se empieza a conocer que la acción de NO sobre los vasos sanguíneas en los procesos inflamatorias no es un mecanismo sencillo de vasodilatación, sino algo más complejo que tiene sus efectos también en los factores del sistema de complemento (inhibidor de C1, el factor B, el factor H y el C4), así como en las serina-proteasas, la plasmina y miniplasmina, y tal vez en otros compuestos que hoy por hoy aún no son conocidos 229. Toda esta activación e incremento de expresión de los diversos compuestos citados se ha conocido como partícipe en la secuencia de acontecimientos que se produce durante el desarrollo de las lesiones cerebrovasculares secundarias a la hipoxia/isquemia-reperfusión/reoxigenación, demostrándose también que estos mecanismos se ponen en marcha en diferentes tipos de agresiones que pueden incidir en la normal circulación cerebral 230-235.


En esta línea, Collard y col 236-237 demostraron como se producía, durante la reoxigenación tras la hipoxia sufrida por las células endoteliales de la vena umbilical humana, la activación y depósito de las proteínas del complemento, influyendo en la translocación del factor nuclear κB y la expresión de las moléculas de adhesión celular vascular y decreciendo el nivel de CGMP dependiente del NO endotelial. Tratando estas células endoteliales sometidas a hipoxia con el inhibidor recombinante humano del complemento, se consiguió la atenuación del depósito de las proteínas del complemento, la translocación del factor nuclear κB y la expresión de las moléculas de adhesión, preservando la síntesis de CGMP dependiente de NO e inducido por la acción de la acetilcolina. Todo ello vino a demostrar como en el periodo de reoxigenación tras la hipoxia las proteínas del complemento pueden directamente influir sobre el eje NO/CGMP.


Vakeva y Meri 238 han demostrado que los componentes del complemento C1q, C3c, C3d, C4, C5 y C9 se depositan durante la anoxia, lo cual indica una activación del sistema complemento por las células endoteliales. Esta activación puede ser un mecanismo importante en la patogénesis de las lesiones que se producen en el SNC tras la hipoxia/reoxigenación. En esta situación Collard y col (1999) señalan que se inducen la expresión de los receptores de las proteínas del sistema complemento tipo I (CR1, CD35) en el endotelio vascular humano. Morgan y col 231 señalaron que el complemento es el responsable de numerosas patologías en el SNC, interviniendo en este mecanismo varias células del SNC que sintetizan el complemento y también expresan sus receptores específicos.


Lindsberg y col 239 señalaron que, en condiciones normales, el parénquima cerebral se encuentra virtualmente aislado de la acción de diferentes factores inmunológicos y entre ellos de las proteínas del complemento. No obstante, cuando se produce en un proceso patológico -isquemia, hemorragia cerebral o subaracnoidea, etc.- una alteración de la permeabilidad de la barrera hemato-encefálica se facilita la extravasación de las proteínas del complemento y con ello el desarrollo de una inflamación no neurológica que agrava el daño cerebral inicialmente producido. En este sentido discurren también las investigaciones que llevaron a cabo Mollnes y Fosse 240.


Resumiendo, en los procesos de hipoxia/isquemia-reperfusión cerebral se dan lugar los siguientes fenómenos:

- Un aumento de la actividad y expresión de la eNOS a los pocos minutos de producirse la hipoxia, en un intento urgente de regular por medio de una vasodilatación el flujo sanguíneo cerebral 194.

- Un aumento de la actividad y expresión de la nNOS 25,197,217 que producirá un incremento de NO, contribuyendo a medio plazo al daño isquémico en el cerebro, que se reduce en un 40% en ratones "knockout" que carecen genéticamente de nNOS.

- Un aumento de la actividad y expresión de la isoforma iNOS, que tiene lugar después de varias horas de iniciarse el estímulo hipóxico, con la producción de niveles incontrolados de NO, contribuyendo de manera decidida al progreso de la neuropatología 73. En ratones "knockout" que genéticamente no expresan iNOS el daño cerebral también está muy reducido 241.


En todos estos trabajos y modelos previos hemos podido observar una relación directa entre la carencia de O2 y el aumento de las isoformas nNOS e iNOS, así como con la formación de nitrotirosina.


NO/ENVEJECIMIENTO

Finalmente es interesante señalar el papel que desempeña el NO en los procesos de envejecimiento 242, considerando a este como un proceso multifactorial que afecta de forma heterogénea a todas las células que conforman los seres vivos, las cuales se ven sometidas con el paso del tiempo a un deterioro morfofuncional que pueden conducirlas a la muerte 243,244. Se sabe que las claves que sostienen este proceso involutivo son tanto de carácter genético como ambiental 245,246, ya que aunque los seres vivos han sido diseñados para reproducirse y posteriormente extinguirse, no todos ellos lo hacen a por igual 247.


Aunque ya hemos señalado ya el papel que juegan los radicales libres y particularmente el NO en el daño celular y tisular que tiene lugar tras procesos de hipoxia-reoxigenación 195,221,248, también hemos de tener en cuenta que el estrés oxidativo originado por radicales libres y entre ellos el propio NO 249, se incrementa en situaciones patológicas como las ya comentadas 250. La presencia de estas especies reactivas en las células es consustancial con el desarrollo de sus actividades vitales y particularmente con las derivadas del metabolismo oxidativo que las células deben realizar de forma continua en las mitocondrias para generar la energía que necesitan para vivir 251. Si además se consideran otras fuentes externas, que también pueden generar radicales libres, se ha estimado que las células reciben diariamente de forma espontánea unos 10.000 impactos oxidativos que dañan moléculas tan importantes como los lípidos de las membranas, las proteínas enzimáticas y el material genético que las constituyen 252. Finalmente, las células dañadas irreversiblemente acaban progresando hacia su muerte, bien a través de mecanismos de necrosis (que normalmente ocurre durante una patología) o bien a través de los mecanismos programados de apoptosis (que es la forma fisiológica que tienen los seres vivos para eliminar células inservibles o transformadas) 253. Todas estas evidencias han hecho cada vez más consistente la idea de que el envejecimiento es la consecuencia del daño causado por estas moléculas altamente reactivas a lo largo del tiempo 28,254-257. Con posterioridad, las células envejecidas, normalmente inservibles e incluso potencialmente dañinas para el conjunto del organismo, programan su propia muerte con las consecuencias que de ello se derivan, en cuanto al deterioro que se produce en el órgano o tejido en el que están integradas 243. Entre los radicales libres causantes del daño oxidativo caben destacar el superóxido, el hidroxilo, el peróxido de hidrógeno, el propio NO y por supuesto el peroxinitrito 28,242,258,259.


En todos estos mecanismos de muerte celular desencadenados por radicales libres, el Ca2+ juega un papel central, ya que un aumento de sus niveles citosólicos lleva a la activación no sólo de la nNOS y eNOS, como ya se ha comentado, sino también de otras enzimas como las fosfolipasas, las endonucleasas y las proteasas tipo caspasas que son responsables de la ejecución del programa de muerte celular 260.


En cualquier caso, las células presentan sistemas enzimáticos altamente específicos para inactivar las especies reactivas de oxígeno y reparar los daños que hayan podido inferir a las células. Entre estos sistemas, que han sido denominados genéricamente como defensas antiestrés oxidativo, cabe destacar las enzimas superóxido dismutasa (SOD), glutatión peroxidasa (GSP), glutatión transferasa (GST), glutatión reductasa (GOR) y catalasa 261. De hecho, los genes que codifican para estas enzimas así como todos aquellos implicados en regular su expresión o modificar su función, han sido denominados como gerontogenes por la relación que guardan con el proceso de envejecimiento 257,262. Así, por ejemplo, se sabe que los animales más longevos dentro de su especie, presentan versiones extraordinariamente eficaces de la SOD y otros enzimas detoxificantes 247,263 y que determinadas patologías asociadas a envejecimiento precoz y patológico presentan déficit de estos sistemas 264.


Creemos pues que con todo lo anteriormente expuesto se puede justificar perfectamente el que al NO se la haya considerado como la molécula del año 1992 265 y posteriormente el motivo de la concesión del premio Nobel compartido entre Furchgott, Ignarro y Murad en el año 1998, quien llegó a postular sobre esta molécula "que en campo de la investigación y aplicación del NO sólo estábamos en el principio".


Agradecimientos

Este trabajo ha sido financiado por el Programa COINCIDENTE DN8644, por la Comunidad de Madrid (0.85/0052.1/1998) y por el Programa Sectorial de Promoción General del Conocimiento (PM98-0126-c02-01)


Correspondencia:
J. Rodrigo
Dpto. de Neuroanatomía y Biología
Celular. Instituto Cajal (CSIC)
C/Dr. Arce, 37
28002 Madrid
Tfno. 91 5854714