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Con bastante frecuencia los profesionales sanitarios nos vemos en la situación de tener que dar malas noticias. La falta de formación en áreas de comunicación, en general, hace que dar malas noticias nos genere ansiedad e inseguridad, pudiendo incluso provocar más dolor del necesario al informar.
A través de esta revisión deseamos, inicialmente, crear un espacio de reflexión sobre qué son malas noticias y si debemos de informar o no en situaciones de mal pronóstico vital.
Creemos que desde una práctica centrada en el paciente la categoría de mala noticia la debe otorgar quien la sufre y quien la sufre tiene derecho a ser informado si así lo desea.
Una vez hecha esta reflexión pasamos a describir algunas habilidades necesarias en la comunicación de malas noticias y una estrategia de información progresiva por etapas (Estrategia de Buckman) que creemos es adecuada a nuestro medio cultural y laboral.
Finalmente resaltamos la necesidad del seguimiento posterior a la información desde territorios educativos y de promoción de salud en lo que concierne a la información y manejo de enfermedades crónicas y desde el acompañamiento emocional cuando se trata de enfermedades con mal pronóstico vital; enfatizamos la necesidad de permitir y facilitar la expresión de miedos en situaciones de incertidumbre terapéutica para realizar un acompañamiento real y aliviar, en lo que podamos, el acercamiento a la muerte, en caso de que finalmente se llegue a ella.
Palabras clave: Malas noticias. Futuro. Expectativa de vida. Incertidumbre. Miedo a la muerte.
Correspondencia
Mayte Ayarra
Centro de Salud de Huarte
C/ Zarraondoa, s/n
31620 Huarte (Navarra)
Tfno. particular 948-331929
Tfno. centro de salud 948 335080
Fax 948 335079
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