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COMPLICACIONES DE LOS HEMANGIOMAS
Aunque es conocida la regresión espontánea de los hemangiomas en el 95%
de los casos1, el periodo de involución es largo, incluso de
años (el 50% regresan a los 5 años, el 70% a los 7 y el 90% a los 9), y
un 50% dejan lesión residual en forma de telangiectasias, arrugas,
atrofia cutánea, saco fibroadiposo residual o cicatrización con una
importante repercusión estética. Además, no hay que olvidar que más
del 50% de estos tumores se localizan en cabeza y cuello2-4, en
zonas muy visibles con gran importancia para el contacto social. Un 7% de
los hemangiomas presentan malformaciones asociadas, especialmente
neurológicas, con un claro predominio del sexo femenino (6,6/1)2.
Los hemangiomas pueden afectar también a otros órganos y pueden ser
marcadores de complejos sindrómicos.
Sólo un 10% de los hemangiomas tienen complicaciones que requieren
tratamiento5, y éstas pueden ser debidas a las
características generales del tumor o específicas de su localización.
Generales
Ulceración
Durante el periodo de crecimiento, que suele durar 6 ó 10 meses, en los
hemangiomas superficiales o mixtos y algo más en los profundos, pueden
producirse ulceraciones. La ulceración es la complicación local más
frecuente, ocurriendo aproximadamente en el 5 al 10% de los casos6.
Son más frecuentes en las zonas sometidas a fricción continua o a
maceración, como los labios y el área anogenital (Fig. 1).

Las ulceraciones suelen ser
muy dolorosas, curan con cicatriz y, pueden sobreinfectarse. Los
hemangiomas no tratados pueden manifestarse como una úlcera en el
lactante hasta en el 16,3% de los casos7. El tratamiento de los
hemangiomas ulcerados incluye la aplicación de antisépticos (povidona
yodada al 10% durante 5-10 min, solución de sulfato de cobre al 0,1%,
solución de Burow o gluconato de clorhexidina), antibióticos tópicos
como la mupirocina al 4% o el ácido fusídico, pastas secantes con oxido
de zinc, apósitos hidrocoloides y corticosteroides tópicos,
intralesionales o sistémicos. El empleo de apósitos hidrocoloides no
adhesivos encima de los tratamientos tópicos comentados durante 2-3 días
se ha considerado clásicamente como la mejor forma de aliviar el dolor y
favorecer la cicatrización de la úlcera en la región anogenital,
evitando el contacto con las heces y la orina6,8. El láser de
argón y el de colorante pulsado son dos nuevas opciones terapeúticas9.
Los autores observan una reepitelización rápida y disminución del dolor
con un número de sesiones variable, incluso con una sola, aunque suele
ser necesario descostrar la lesión con la complicación de un sangrado
posterior. El riesgo de sensibilización y de toxicidad de los
anestésicos tópicos tipo EMLA (mezcla eutéctica de prilocaina y
lidocaina) sobre la piel ulcerada, así como la edad del paciente, hacen
recomendable realizar el tratamiento láser con anestesia general. La
mayor limitación de estos aparatos es la profundidad, ya que sólo son
eficaces en lesiones menores de 1,2 mm de grosor9.
Sobreinfección
La aparición de un exudado purulento, el aumento del dolor, el calor y
otros signos de inflamación, deben hacer sospechar la infección del
hemangioma ulcerado para iniciar tratamiento antibiótico tópico
específico (Fig. 2).

La extensión del
proceso a una celulitis o a una osteomielitis provocará un síndrome
febril que debe tratarse en régimen de ingreso con antibióticos por vía
sistémica.
Hemorragia
Es poco frecuente que el sangrado ocasione problemas graves, pero suele
provocar gran inquietud en los padres. El sangrado leve de los hemangiomas
ulcerados responde a la compresión directa, pudiendo emplearse gasas
impregnadas de alginato cálcico, así como un vendaje compresivo6.
También se ha usado el láser de colorante pulsado de la misma forma que
en la ulceración.
Deformidad estética
Un 80% de los hemangiomas que no involucionan antes de los 6 años se
asocian a una cicatrización y cambios cutáneos antiestéticos10.
Resulta más probable el desarrollo de cicatrices con deformaciones
estéticas visibles en los hemangiomas faciales (sobre todo en orejas,
nariz y labios) que en los hemangiomas de otras localizaciones como la
espalda (Fig. 3).

Esto debe considerarse cuando
se valoran los riesgos y los beneficios de las distintas opciones
terapéuticas. Además cuando se presentan ulceraciones, éstas curan
invariablemente con la formación de cicatrices8. La decisión
de tratar o no, hemangiomas que no revisten gravedad, pero que conducen a
una deformidad estética, puede ser difícil. Se deben valorar los
aspectos cognitivos, sociales y de desarrollo, realizando una
revaloración entre los 4 y los 5 años de edad con el objetivo de decidir
si debe adoptarse una medida terapéutica antes de iniciar la etapa
escolar, ya que la presencia de lesiones visibles puede provocar burlas y
una disminución de la autoestima del paciente11.
Dolor
El dolor suele estar asociado a la ulceración, por lo que la curación de
la úlcera se acompañara de una mejoría del dolor. Se presenta
fundamentalmente en los hemangiomas ulcerados del área del pañal y del
labio, pudiendo producir dificultades tanto para comer como para defecar u
orinar. Los niños presentan irritabilidad y alteraciones del sueño6.
Para su tratamiento se puede usar acetaminofeno oral, con o sin codeína,
o anestésicos locales; el ungüento de clorhidrato de lidocaina al 2,5%
se ha empleado sin problemas. La crema EMLA es aconsejable emplearla sólo
sobre piel intacta, ya que la prilocaina, uno de sus componentes, se ha
relacionado con la provocación de metahemoglobinemias infantiles debido a
su absorción sistémica cuando hay una pérdida de continuidad cutánea6.
Además el riesgo aumenta si se emplea junto con otros fármacos
sistémicos posibles desencadenantes de metahemoglobinemia como el
paracetamol. Finalmente, el láser de colorante pulsado disminuye el dolor
y promueve la reepitelización en los hemangiomas ulcerados12-13.
Específicas
Hemangioma mandibular y de cuello
La localización próxima a la vía aérea puede hacer que su crecimiento
o sangrado causen una insuficiencia respiratoria aguda, habitualmente
entre los 2 y 6 meses de edad. Se manifiesta como estridor inspiratorio,
tos y cianosis. El tratamiento, si la vía aérea está libre, se basa en
los corticoides sistémicos o en el IFN alfa14. Si la vía
aérea está afectada es necesaria una traqueotomía. El láser de CO2 es
una alternativa que puede evitar la traqueotomía en el 90% de los niños
pero tiene el riesgo de un 20% de producir estenosis subglótica. Los
hemangiomas de localización parotídea pueden comprimir el conducto
auditivo externo produciendo una hipoacusia de transmisión que suele ser
temporal. La presión sobre el hueso puede alterar el hueso mandibular con
la asimetría consiguiente.
Hemangiomas nasales
Si su localización es profunda pueden provocar disnea en el lactante
durante la succión. Aquellos hemangiomas de crecimiento rápido y extenso
son de obligada intervención terapéutica en los primeros meses de vida
por la deformidad cosmética que pueden dejar al destruir los cartílagos
nasales15 (Fig. 4).

Hemangiomas palpebrales y periorbitarios
Todos los hemangiomas de esta localización obligan a un estudio de
extensión con TAC o RMN y a valoración oftalmológica por sus posibles
complicaciones sobre la visión (53% de los casos16). En la
revisión de Stigmar sobre 51 pacientes, la ambliopía fue la
complicación más común (33% de los pacientes), seguida del estrabismo
(14%) (Fig. 5).

Otras complicaciones se
recogen en la tabla 1.

- La ambliopía es más frecuente en niñas, y la profundidad se
correlaciona con el tiempo de oclusión y el mecanismo de producción. Las
peores ambliopías se desencadenan con la deprivación sensorial por la
ptosis mecánica que el hemangioma provoca. Los pacientes con
anisometropía tienen una ambliopía moderada y de mejor respuesta al
tratamiento. La anisometropía oscila entre 2-3,5 dioptrías. Un 21,57% de
los pacientes tienen astigmatismo mixto con eje perpendicular a la
presión que ejerce el hemangioma. El tratamiento de la ambliopía es la
oclusión del ojo dominante, aunque la respuesta es pobre. El 73% de los
pacientes con oclusión total por el párpado afecto, tuvieron una
ambliopía severa (<20/200).
- El estrabismo aparece en el 34% de los hemangiomas periorbitarios. Puede
ser esencial, secundario a la deprivación sensorial (21,6%) o paralítico
(11,8%), por la afectación de la musculatura extraocular. La limitación
de la abducción persistió tras la regresión del tumor en el 66% de los
estrabismo paralíticos.
- La proptosis ocurre en el 14% de los casos, e indica una afectación
profunda o intraorbitaria. Suele tratarse de una proptosis crónica no
axial. El riesgo de compresión del nervio óptico, la asociación con
estrabismo restrictivo y la ambliopía obligan a tratamiento quirúrgico
con resección en bloque del tumor. Algunos autores extirpan solo la
tumoración por delante del ecuador del globo ocular17.
- La queratopatía por exposición es una complicación grave para la
visión, que aparece en el 4% de los hemangiomas de localización
intraconal por desplazamiento anterior del globo ocular. El tratamiento es
el del hemangioma, con protección del globo ocular con lubricantes,
oclusión, tarsorrafia o ptosis terapéutica con toxina botulínica.
- La compresión del nervio óptico puede causar atrofia del nervio
óptico. Se trata de una neuropatía óptica con pérdida de agudeza y
alteración del campo visual, caracterizada por palidez del nervio óptico
en la oftalmoscopia, que ocurre en el 2% de los pacientes. Para
prevenirla, el tratamiento del hemangioma debe ser precoz y basado en
corticoides sistémicos por su mayor rapidez de acción.
Hemangiomatosis neonatal difusa
La asociación de hemangiomas cutáneos múltiples con hemangiomas
viscerales se denomina hemangiomatosis difusa. Se trata de una forma de
inicio neonatal con múltiples hemangiomas, que afectan a tres o más
órganos. El hígado es la afectación extracutánea más frecuente, pero
puede implicarse cualquier víscera, incluyendo cerebro, intestino, ojos,
bazo y riñón. De forma similar a los hemangiomas cutáneos, los
hemangiomas viscerales proliferan y después involucionan, pero la
afectación extracutánea puede dar lugar a complicaciones que comprometan
la vida del paciente. La complicación más frecuente es una fístula
arterio-venosa hepática que ocasiona una sobrecarga cardiaca y una
insuficiencia cardiaca congestiva18. La mortalidad de este
cuadro es elevada (95%), y está en relación con la insuficiencia
cardiaca. La insuficiencia cardiaca se trata específicamente con digital,
oxígeno y diuréticos. La ligadura de la arteria hepática o la
embolización arterial para reducir el flujo sanguíneo a través del
hemangioma es fundamental. Los hemangiomas del tracto respiratorio
superior pueden producir insuficiencia respiratoria por obstrucción.
Convulsiones, hidrocefalia obstructiva o meningitis son manifestaciones
posibles de hemangiomas a nivel del SNC. Otros órganos afectados son los
ojos, huesos o el sistema músculo esquelético. De forma excepcional se
ha descrito algún caso de hemangiomatosis neonatal difusa con
malformaciones asociadas, incluyendo agenesia del cuerpo calloso,
microcefalia, agenesia esternal, rafe abdominal medio, atresia tricuspidea
y microftalmia.19 El tratamiento con corticoides sistémicos ha
mejorado el pronóstico vital de estos pacientes, disminuyendo la
mortalidad de un 60 a un 29%.
Hemangiomas hepáticos
Muchos niños con hemangiomas hepáticos se hallan asintomáticos,
detectándose las lesiones sólo por ecografía abdominal. En estos
pacientes son hallazgos frecuentes una hepatomegalia y una insuficiencia
cardiaca congestiva, que se hace evidente dentro de las primeras semanas
de vida20. También pueden observarse anemia o trombocitopenia
secundarias al flujo sanguíneo aumentado. Con menos frecuencia, la
presencia de una lesión solitaria de gran tamaño puede presentar
ictericia como resultado de la obstrucción de los espacios porta11.
Fenómeno de Kasabach-Merrit
Hoy en día es bien conocido que este fenómeno no ocurre en los
hemangiomas infantiles clásicos, y sí que aparece en otros tumores
vasculares congénitos o de la infancia como son el hemangioendotelioma
kaposiforme y el angioma en penacho. El hemangiendotelioma kaposiforme es
un tumor vascular agresivo, que suele presentarse en niños menores de dos
años y que a menudo está presente en el nacimiento21. Estas
lesiones vasculares pueden desarrollar una trombocitopenia secundaria al
secuestro de plaquetas en su interior (fenómeno de Kasabach-Merritt), que
puede complicarse por el consumo secundario de fibrinógeno y factores de
la coagulación22. Se manifiesta clínicamente como petequias y
hemorragias dentro de las lesiones. La radioterapia con dosis de 6-18 Gy
(mediana de 10 Gy) mejora los recuentos plaquetarios en 41 días y
potencia el efecto de los corticoides. La coagulopatía obliga a
tratamiento con plasma fresco congelado. En una serie de 9 casos de
hemangioendotelioma kaposiforme publicada por Zukerberg y col, cuatro
desarrollaron síndrome de Kasabach-Merritt y otros tres linfangiomatosis
con infiltración difusa de los tejidos blandos. En dos de los casos se
observaron lesiones óseas, y en uno de ellos la linfangiomatosis
antecedió al diagnostico del tumor vascular23.
El angioma en penacho es un tumor vascular benigno, localizado
preferentemente en tronco, que se caracteriza por un lento crecimiento sin
tendencia a la involución espontanea. Habitualmente no está presente en
el nacimiento pero se manifiesta a lo largo del primer año de vida. Puede
complicarse desarrollando un síndrome de Kasabach-Merritt, aunque con
menos frecuencia que el hemangioendotelioma kaposiforme24.
MALFORMACIONES VASCULARES
Malformaciones venulares (mancha en vino de Oporto)
Malformación de localización trigeminal caracterizada por vénulas
dilatadas, ectásicas que no regresan espontáneamente, y con el paso del
tiempo se oscurecen y engruesan en forma de placas. Se han descrito
múltiples complicaciones, algunas por evolución natural, y otras como
son las anomalías oculares y cerebrales (en un 8-15% de los casos) por
asociación patogénica con malformaciones en otras localizaciones. La
más frecuente de ellas es el Síndrome de Sturge-Weber que asocia la
mancha en vino de Oporto con una angiomatosis leptomeníngea que puede
complicarse con crisis convulsivas, hemiplejía, hemi-hipoestesia,
hemianopsia homónima contralateral, deficiencia mental y glaucoma hasta
en el 69% de los casos. Se trata con más detalle en otro capítulo de
esta monografía.
Granulomas piogénicos
Son proliferaciones angiomatosas, de curso autolimitado y naturaleza
benigna, aunque pueden tener características de tumor maligno. Es posible
su ulceración y sobreinfección. Algunos autores han explicado la
etiopatogenia de los granulomas piogénicos por la aparición de
comunicaciones arteriovenosas en las manchas en vino de Oporto debidas a
la liberación de factores angiogénicos25. En ocasiones,
también secundario a las comunicaciones arterio-venosas, puede formarse
el denominado tumor arterio-venoso acral. Se trata de una lesión nodular
de aspecto angiomatoso, que histopatológicamente está constituida por
una proliferación vascular de pared muscular26.
Glaucoma
Si la mancha en vino de Oporto afecta al territorio de la primera rama del
trigémino, existe un riesgo de glaucoma por incremento de la presión
venosa epiescleral, que está aumentada si ambos párpados, superior e
inferior, están afectados27. En algunos pacientes se han
encontrado trabeculodisgenesias con un comportamiento similar al de un
glaucoma congénito. El tratamiento de este glaucoma, sobre todo si
aparece en edades tempranas, es difícil. Existe poca respuesta a los
hipotensores tópicos como beta-bloqueantes o latanoprost, con tasas de
respuestas entre 17-67%28. La cirugía tiene alta tasa de
fracasos y complicaciones, y aunque la goniotomía puede ser la opción
inicial, si fracasa se indica la trabeculectomía con antimetabolitos o
dispositivos de drenaje. La cirugía filtrante tiene el riesgo de
desprendimiento coroideo y una eficacia del 59%. Por ello, los
dispositivos de drenaje parecen ser la terapia de elección.
Hemangioma coroideo
Se trata de lesiones sobreelevadas, anaranjadas, que pueden complicarse
con un desprendimiento de retina exudativo, degeneraciones quísticas
retinianas, alteraciones hiperplásicas del epitelio pigmentario de la
retina, hipermetropía, estrabismo y ambliopía. El tratamiento de los
casos complicados con desprendimiento de retina exudativo se basa en la
radioterapia externa. Debe completarse con el tratamiento de la ambliopía29.
Pneumosinus dilatans
Consiste en una dilatación con deformación del seno paranasal que puede
producir obstrucción nasal. Se ha descrito por debajo de una mancha en
vino de Oporto a nivel del seno frontal30.
Otras complicaciones descritas son la eccematización del nevus
telangiectásico31, y el desarrollo local de un carcinoma
basocelular posiblemente en relación con el tratamiento previo mediante
radioterapia o fotocoagulación con láser de argón32.
Malformaciones venosas
De todas las malformaciones vasculares, las malformaciones venosas son las
mas frecuentes y tienen predilección por la cabeza y el cuello. Suelen
ser congénitas pero también pueden manifestarse durante la primera
infancia, y crecen proporcionalmente con el paciente sin presentar
regresión espontánea33. Las lesiones cutáneas profundas o
intramusculares con frecuencia causan malestar, sobre todo al amanecer o
al levantarse, probablemente como resultado de trombosis en el interior de
la malformación. Las de localización intraoral pueden sangrar,
distorsionar la dentición, causar problemas del habla u obstrucción de
la vía aérea superior y de la faringe. Trombosis, tumefacción y dolor
son comunes en todas las malformaciones venosas, y pueden agravarse en
ciertas circunstancias como embarazo, cambios hormonales, traumatismo,
retirada de medias de compresión, escleroterapia, por lo que, ante estas
situaciones, debe iniciarse anticoagulación con heparina de bajo peso
molecular. Las que son muy extensas, pueden producir coagulopatía de
consumo localizada, diferente del síndrome de Kassabach-Merrit,
secundaria al consumo de factores de coagulación por el endotelio
alterado o al estasis venoso en el interior de los canales vasculares
dilatados34.
Malformaciones arteriovenosas
Son complicaciones frecuentes la ulceración, el dolor, el sangrado
intermitente y la hipertrofia ósea. En caso de malformaciones arterio-venosas
de gran tamaño puede producirse un fallo cardiaco congestivo o necrosis
cutánea por síndrome de “robo”.
Malformaciones linfáticas
Cuando se localizan en la órbita, pueden debutar como una proptosis
fulminante a consecuencia de la hemorragia espontánea de la malformación
o en relación con una infección del tracto respiratorio superior. Este
tumor infiltrativo puede comprimir el globo causando errores refractivos,
glaucoma secundario, neuropatía óptica compresiva con déficit de campo
visual y edema de papila en la exploración oftalmoscópica. En este caso
se requiere cirugía urgente35. En las de localización
cervical, el crecimiento brusco puede comprometer la vía aérea. Las
malformaciones linfáticas se han asociado también a hipertrofia
esquelética que causa dolor, inflamación y gigantismo; concretamente a
nivel mandibular puede ocasionar prognatismo y mala oclusión dental. Las
malformaciones de los linfáticos torácicos, pueden originar un
quilotórax. En el aparato gastrointestinal, la pérdida proteica se
traduce en una hipoalbuminemia. A nivel pélvico, las malformaciones
linfáticas pueden manifestarse como obstrucción urinaria, diarrea o
infecciones recurrentes.
Malformaciones combinadas
La asociación de mancha en vino de Oporto, con hipertrofia de un miembro
y malformaciones vasculares venosas y linfáticas, son las manifestaciones
del síndrome de Klippel-Trenaunay. Entre las complicaciones destacan por
su frecuencia el desarrollo de tromboflebitis de la extremidad afecta y
las celulitis recurrentes. Un 22% de los casos puede evolucionar a un
tromboembolismo pulmonar. También a nivel pulmonar se han descrito
hemotórax o quilotórax por obstrucción del conducto linfático. La
mortalidad es elevada por la hipertensión pulmonar que puede conllevar un
fallo cardiaco. El tratamiento del tromboembolismo se basa en la
anticoagulación pero si no responde, puede necesitar la colocación de un
filtro en la vena cava36. Otras complicaciones relativamente
frecuentes son dermatitis de estasis y ulceraciones e infecciones a nivel
cutáneo. La escoliosis y la descalcificación ósea de la extremidad a
nivel osteomuscular y melenas o hematuria si hay afectación visceral. La
extensión de la malformación a la pelvis puede complicarse con
hematuria, disuria, diarrea y sobreinfección.
En el síndrome de Maffucci, los encondromas en su crecimiento pueden
producir deformidades esqueléticas y fracturas frecuentes durante el
periodo de crecimiento. Además, pueden transformarse en condrosarcomas en
un 20-30% de los pacientes.
La malformación venular arterio-venosa de alto flujo del síndrome de
Parkes Weber puede complicarse con insuficiencia cardiaca congestiva e
isquemia cutánea.
COMPLICACIONES DEL TRATAMIENTO DE HEMANGIOMAS Y MALFORMACIONES
VASCULARES
Corticosteroides intralesionales
Son el tratamiento de elección de los hemangiomas localizados. Consiguen
la resolución en el plazo de 5-6 semanas y por ello son utilizados en el
tratamiento de los hemangiomas periorbitarios de párpado y orbita con
riesgo de ambliopía, estrabismo o anisometropía. Una de las
complicaciones más severas en esta localización es la embolización
ocular por flujo retrógrado que puede causar obstrucción de la arteria
central de la retina y ceguera37. Egbert y col38, en
su estudio sobre 71 inyecciones de corticoides intralesionales en
hemangiomas periorbitarios, confirman que todos los especialistas
inyectaban con mayor presión (100 mm de Hg de media) que la presión
arterial sistémica (70/50 mm de Hg en lactantes). Este factor junto con
el volumen inyectado, es suficiente para una embolización retrógrada
hacia el globo ocular. Si además se inyecta dentro de una arteriola, o se
ejerce presión sobre el tumor, el riesgo aumenta. Para minimizar el
riesgo de embolización recomienda no sobrepasar 1,5 ml de volumen
inyectado, dividido en varios puntos, aspirar para evitar la inyección en
flujo arterial y diagnosticarla precozmente con control oftalmoscópico.
El tratamiento de la oclusión de la arteria central de la retina es una
verdadera emergencia pues debe actuarse en los primeros 90 minutos, aunque
puede intentarse en las primeras 8 horas de isquemia. Se han descrito
efectos sistémicos de los corticosteroides intralesionales, como por
ejemplo detención del crecimiento hasta en el 9% de los pacientes, y
efectos adversos locales como hipertricosis localizada, equimosis y
atrofia cutánea reversible, hasta en un 8%.
Corticosteroides sistémicos
Los corticoides sistémicos a dosis de 2-3 mg/kg/día son el tratamiento
de elección de los hemangiomas difusos, viscerales o con compromiso
funcional importante. La tasa de respuesta puede ser hasta del 84% al mes
y medio con un 30% de recidivas al suspender el tratamiento39.
Los efectos secundarios en niños difieren de los del adulto; así la
incidencia de hipertensión arterial, diabetes, cataratas y osteoporosis
son mucho menores que en el adulto, pero son más frecuentes el retraso
estaturoponderal y la irritabilidad (Tabla 2)40.

El hábito cushingoide es
más frecuente en tratamientos superiores a los 6 meses, y el retraso
estaturo-ponderal ocurre sobre todo en lactantes menores de 3 meses y si
la duración del tratamiento es mayor de 6 meses. El 88% de los niños
recuperan su curva de crecimiento y sólo un 1% de ellos se mantienen por
debajo del peso para su edad a los 4, 5 y 10 años. La irritabilidad, la
euforia, el insomnio y la depresión son relativamente frecuentes. Para
evitar mayores complicaciones es importante evitar las vacunas con virus
vivos atenuados durante el tratamiento, porque el descenso de la inmunidad
celular y la menor migración de neutrófilos facilita las infecciones por
hongos y virus. El muguet oral es la infección más frecuente en los
niños tratados con corticoterapia sistémica
Corticosteroides tópicos
Los efectos secundarios de los corticosteroides tópicos pueden ser
generales y locales. Los primeros se producen por absorción cutánea, y
van a depender de la potencia del corticosteroide, de la localización y
extensión del área a tratar, del estado de la piel, de la edad del
paciente y del excipiente o vehículo utilizado. Por orden decreciente de
permeabilidad, las áreas anatómicas de mayor absorción son: detrás de
la oreja, escroto, abdomen, cuero cabelludo, antebrazo y la planta del pie41.
Es bien conocida la supresión del eje hipotálamo-hipofiso-suprarrenal
con el uso de todos los corticoides tópicos.
Entre los efectos locales (Tabla 3) está la atrofia cutánea que no
aparece hasta 2 semanas de iniciado el tratamiento y se recupera de forma
espontánea si se suspende el esteroide precozmente.

El tratamiento prolongado
también puede producir acné y púrpura. Por el riesgo de glaucoma, los
corticoides deben utilizarse con precaución alrededor de los ojos. La
dermatitis alérgica de contacto es un problema cada vez más frecuente42.
Cirugía
La cirugía puede ser una opción para el tratamiento de los hemangiomas
periorbitarios42 y malformaciones vasculares localizadas.
Además es necesaria para la corrección posterior de las deformidades
estéticas residuales. Sus complicaciones son bien conocidas: hematoma,
hemorragia postoperatoria, infección, dehiscencia de sutura y
alteraciones de la cicatrizacion44,45. Detalladamente se
exponen en los capítulos correspondientes de esta monografía.
Crioterapia
La criocirugía es una alternativa quirúrgica en el manejo de los
hemangiomas superficiales de pequeño tamaño, localizados principalmente,
en el labio y en la cavidad oral. Las principales complicaciones derivadas
de esta opción terapéutica son el alto riesgo de provocar cicatrices y
el intenso dolor que produce46.
Escleroterapia
Las malformaciones venosas grandes, sintomáticas, sobre todo las que
producen malformación cráneo-facial, requieren escleroterapia y, a
menudo, resección quirúrgica tres o cuatro semanas después, antes de
que se produzca la revascularización. El etanol concentrado, el
tetradecil sulfato de sodio y el polidocanol son los esclerosantes en uso47.
El alcohol produce intenso dolor al inyectarse por lo que requiere
anestesia general, además de monitorización pues hay casos descritos de
parada cardiaca48. Debido a su efecto neurolítico, la
neuropatía es una complicación frecuente, al igual que la hemoglobinuria
secundaria a hemolisis intralesional47. El principal efecto
secundario en una serie de 40 pacientes fue la formación de ampollas
cutáneas o mucosas, de hecho en un 12% de los pacientes hubo necrosis de
todo el espesor cutáneo, con predisposición a posteriores infecciones.
El tetradécil sulfato de sodio produce menos dolor, y generalmente no
requiere anestesia general. Al no ser un esclerosante tan potente como el
alcohol se suele usar para malformaciones venosas superficiales
minimizando así el riesgo de ulceración. Se han descrito casos de
anafilaxia49, así como pérdida visual unilateral tras
inyección del compuesto en una malformación venosa periorbitaria50.
Otras complicaciones post-escleroterapia son la tromboflebitis y el
tromboembolismo pulmonar, más frecuentes en las malformaciones venosas de
extremidades.
Láser
El láser de colorante pulsado es el tratamiento de elección de las
malformaciones vasculares venulares. El primer estudio sobre el láser de
colorante pulsado para el tratamiento de las manchas en vino de Oporto
trató 35 niños51, con desaparición total de la lesión en el
94% de los casos. Dos niños (6%) tuvieron cicatrices superficiales
deprimidas, y el 57% presentó hiperpigmentación transitoria que
desapareció en todos los casos después de cuatro meses. En otro estudio
sobre 73 pacientes52, se observaron depresiones cutáneas
transitorias sin cicatrices en el 5% de los casos e hipepigmentación
transitoria en el 22%. En resumen, aunque los efectos colaterales
transitorios del láser colorante pulsado no son infrecuentes en forma de
ampollas, púrpura y costras, las complicaciones permanentes como
cicatrices y trastornos de la pigmentación son raras53.
Los láseres de Nd:YAG y argón al poseer una mayor capacidad de
penetración, se han empleado en hemangiomas profundos proliferantes, con
resultados variables y un riesgo mayor de cicatrices54. El
láser de CO2 puede ser útil en el tratamiento de hemangiomas
subglóticos, aunque con la posibilidad de producir cicatrices con
estenosis laríngeas ante grandes lesiones circunferenciales.
Interferón alfa
El interferón (INF) alfa que empezó utilizándose para hemangiomatosis
pulmonar se ha empleado con éxito en hemangiomas complicados, de gran
tamaño o con riesgo vital. Los efectos secundarios observados a nivel
neurológico hacen tener mayor cautela en su empleo, reservándolo como
tratamiento de segunda elección. La fiebre, en el contexto de un
síndrome seudogripal, es el efecto adverso más frecuente, que puede
controlarse con paracetamol y la administración del fármaco por la
noche. También se ha observado anorexia, pérdida de peso y letargia.
Analíticamente el INF produce neutropenia, leucocitosis, anemia (26%),
trombocitosis (26%)55 y elevación de las transaminasas (42%),
así como afectación renal y positividad de anticuerpos antitiroideos.
Hasta en un 26% de los pacientes tratados con INF se han comunicado casos
de diplejía espástica, en algunos casos reversible, y en otros
persistente. El cuadro se inicia con afectación de los miembros
inferiores, provocando dificultad en la marcha. El tiempo medio de
presentación de estos síntomas neurológicos es de 4-8 meses desde el
inicio del tratamiento, encontrándose una correlación negativa entre la
respuesta clínica al tratamiento y el desarrollo de sintomatología
neurológica55. Así, ante mínimos síntomas debe realizarse
una resonancia magnética y, aunque no se evidencie retraso de la
mielinización, debe valorarse retirar el INF o mantenerlo a la mínima
dosis posible13.
BIBLIOGRAFÍA
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Correspondencia:
Arnaldo Belzunce
Departamento de Oftalmología
Clínica Universitaria
Apdo. 4209
31080 Pamplona
Tfno. 948/255400
Fax: 948/2965001
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