|
|
NUMERO 8 - noviembre de 2002 | |||||
| ||||||
| LA MULTICULTURALIDAD; UN NUEVO RETO PARA LA ATENCIÓN PRIMARIA | ||||||
| | ||||||
| España se ha convertido en un país receptor de inmigrantes desde hace algunos años (actualmente la población inmigrante representa cerca del 2,5% de la población). Esta situación relativamente nueva en nuestro país es un fenómeno ya existente en otros países de la Unión Europea, donde la inmigración representa un porcentaje más elevado (Alemania con 7 millones, Francia con 4 o Italia con 1.500.000 inmigrantes). Para facilitar la integración de la población inmigrante, no sólo social, sino también sanitaria, es imprescindible poner en marcha medidas que mantengan la equidad y que, al mismo tiempo, tengan en cuenta las limitaciones de los recursos disponibles.
En general se puede decir que el perfil del inmigrante que viene a España responde al de una persona joven, con un nivel de salud de partida bueno, que abandona su país por diferentes razones y que viene a trabajar con el objetivo fundamental de mejorar su calidad de vida y la de sus familiares. Por lo tanto, aquéllos que realizan el proceso migratorio son los más fuertes en todos los sentidos, incluido el sanitario: "No migra el que quiere, sino el que puede". Una vez en el país de acogida, muchos inmigrantes se ven forzados a vivir y trabajar en condiciones precarias que repercuten de forma negativa en su estado de salud. Las personas que afrontan el proceso de adaptación provocado por la migración tienen más riesgo de enfermar, que va aumentando cuanto más tiempo permanecen en el país anfitrión en condiciones de precariedad económica y marginación social. Presentan un mayor número de accidentes laborales y trastornos de tipo psiquiátrico y psicosomático. Los pocos trabajos realizados en España respecto a la patología que presentan los inmigrantes concluyen que éstos acuden al médico por los mismos motivos que el resto de la población, expresados según su diferente cultura, idioma, religión, creencias, etc. Los problemas para acceder a un trabajo normalizado, la situación irregular de residencia, la falta de acceso normalizado a la red sanitaria pública, la convivencia en zonas de elevado riesgo social y los problemas de comunicación asociados al idioma y las diferencias culturales, son los principales elementos que condicionan la salud en los inmigrantes. Aunque los inmigrantes pueden traer con ellos una gran variedad de patógenos, la posibilidad de infección de la población de acogida es muy pequeña, ya que no se dan las circunstancias necesarias para su contagio, tanto por la inexistencia de los vectores necesarios como por no darse las condiciones necesarias para su transmisión. En múltiples revisiones literarias de estudios realizados en la Unión Europea se aborda el binomio salud e inmigración casi exclusivamente desde una perspectiva de salud-enfermedad de los inmigrantes y el supuesto riesgo que ellos provocan. Todo ello contribuye, de forma directa o indirecta, a fomentar una percepción negativa de la inmigración que acaba por influir en su recepción. La tuberculosis es una de las enfermedades que más preocupa a las autoridades sanitarias. Sin embargo, no conviene asociar tuberculosis e inmigración sin antes analizar las circunstancias y mecanismos subyacentes. Hay muy poca evidencia de que represente un problema para la población de acogida, aunque sí puede ser importante el riesgo de contagio dentro de la propia comunidad de inmigrantes debido, sobre todo, a las lamentables condiciones en que muchos de ellos se ven obligados a vivir o trabajar y que pueden generar problemas de salud habitualmente vinculados a situaciones de pobreza y marginación. Muchos de los inmigrantes se encuentran excluidos de la sociedad de acogida, lo que podría dificultar su acceso efectivo a los servicios sanitarios, con el consiguiente empeoramiento de su salud por falta de asistencia. Es evidente que la población inmigrante constituye un colectivo especialmente vulnerable al ser objeto de mecanismos de exclusión social, concepto más amplio que el de la pobreza y que supone la ausencia de participación en los intercambios, prácticas y derechos sociales que configuran la integración social. Los factores que dan lugar a la exclusión social de ciertos colectivos inciden en la población inmigrante y en especial en el colectivo de irregulares: la pobreza, que tiene efectos en el ámbito del empleo, de la vivienda, de la educación y formación, la salud y el acceso a servicios; la precariedad en el empleo, el desempleo de larga duración, las dificultades de inserción laboral, reflejo de una crisis generalizada del empleo; la ausencia de una vivienda estable, que condiciona el acceso al trabajo, a los medios de asistencia social y a la salud. La ausencia de unos niveles mínimos en cada uno de estos aspectos antes relacionados incide negativamente en el proceso de integración social del colectivo. El abordaje de los inmigrantes no puede ser homogéneo. Sus contextos geográficos, su situación administrativa y sus diferencias de género, idioma, cultura, religión y economía determinan distintas necesidades y aproximaciones. Para poder hacer afirmaciones rotundas respecto a las patologías que puedan presentar los inmigrantes y el peligro que representan para la población de acogida deben realizarse más estudios epidemiológicos serios. Si queremos mejorar la atención sanitaria al colectivo de inmigrantes es necesario que se den, entre otras cosas, las siguientes condiciones: Mayor supervisión y planificación de la salud de los inmigrantes, mejorando la educación y la información de éstos y de los receptores. Dentro de la planificación, un aspecto importante es dotar de los recursos materiales y humanos necesarios y adecuados a las demandas y al aumento de la población. Registros poblacionales reales y actualizados. Debido a las frecuentes culturales puede ser útil implicar a los líderes de la propia comunidad en actividades educativas y de promoción de la salud, que constituye una necesidad importante en esta población. Estos mediadores culturales servirían de enlace entre la comunidad y el sistema sanitario, facilitando el conocimiento por el inmigrante de la estructura sanitaria y de la oferta de servicios. Atención al inmigrante en atención primaria, con la adaptación de los servicios a las necesidades de la población y dejando las prestaciones especializadas como unidades de apoyo para atender patologías poco frecuentes en nuestro medio, que afecten tanto a los inmigrantes como a viajeros. Desarrollar programas multidisciplinarios de formación para los profesionales sanitarios y elaborar protocolos y guías de actuación que facilitarán el trabajo asistencial. Se debe considerar la salud del inmigrante desde una óptica interdisciplinaria, flexible y dinámica, con buena comunicación entre todos los profesionales sanitarios y no sanitarios, reforzando las actividades preventivas y de promoción de la salud. Es necesario que se realicen más estudios de investigación para conocer la situación real respecto a la salud de los inmigrantes, sus necesidades y prioridades sanitarias, y no alimentar alarmas no justificadas que dificulten la integración de los inmigrantes en la sociedad. Una política global de apoyo a la inserción de las personas inmigrantes será beneficiosa para la población general. Por el contrario, las actitudes encaminadas a mantener las situaciones de precariedad económica y marginación social de estos colectivos repercuten negativamente en la población receptora. Es desde la atención primaria desde donde se debe hacer un abordaje integral de las necesidades de salud de la población inmigrante y la que debe ofrecer una necesaria continuidad asistencial en un entorno normalizado y adaptado a las particularidades de los distintos colectivos. | ||||||
| José Manuel López Abuín, médico de familia y coordinador del Proyecto del Inmigrante de la Sociedad Española de Medicina Rural (SEMERGEN) aseguró, que
es falso que la llegada de inmigrantes esté suponiendo la introducción de nuevas enfermedades a España, ya que la mayoría de nuevas patologías que llegan a este país son importadas por españoles que viajan al extranjero, especialmente las de contagio sexual.
El Dr. López Abuín, realizó estas declaraciones el pasado mes de octubre en el transcurso del Congreso Nacional de SEMERGEN, en Salamanca. Insistió en que las barreras culturales suponen una limitación importante a la hora de atender a un inmigrante, especialmente a las mujeres que proceden del mundo árabe. Resaltó la necesidad de desarrollar proyectos, como el del Inmigrante realizado por la propia sociedad, destinado a formar a profesionales y reivindicar una mejora en la atención del médico de familia al inmigrante. Este proyecto está formado, entre otros elementos, de un disco compacto en el que aparecen detallados los síntomas y trastornos que padecen los colectivos de inmigrantes más significativos que residen en España, un póster en nueve idiomas que recoge los 75 síntomas más comunes y las 40 preguntas más frecuentes que formulen los inmigrantes. El Dr. López Abuín moderó en Salamanca la mesa redonda sobre inmigración que, en el marco de las Jornadas nacionales de SEMERGEN, planteó una serie de conclusiones destinadas a incrementar la calidad de la atención sanitaria que recibe un colectivo que forma parte de un fenómeno "necesario y emergente", ante el cual el médico de familia "debe tratar de integrarlos en la Atención Primaria de Salud". | ||||||
| | ||||||
| Mini-Guía multilingüe para facilitar la comunicación entre médicos e inmigrantes. (23/09/02).
El 98% de los médicos de familia están dispuestos a atender a inmigrantes ilegales en España (24/05/02). Los inmigrantes desplazan a los enfermos de SIDA como principal colectivo más afectado por la tuberculosis en España (22/03/02). Las enfermedades de los inmigrantes no suponen un riesgo para la Salud Pública (07/11/01). Los diputados piden que se estudie la salud de todos los inmigrantes a su llegada a España (22/06/01). | ||||||
| La Ley General de Sanidad y la Ley Foral de Sanidad expresan que tienen derecho a la protección sanitaria del sistema nacional de Salud, todas las personas residentes en el territorio nacional y foral respectivamente, de conformidad con lo establecido legalmente.
En Navarra este derecho ha sido extendido mediante la Ley 2/2000 a todas las personas residentes en la Comunidad Foral independientemente de su situación legal o administrativa. Aunque existen algunas incidencias en la prestación de la asistencia sanitaria a las personas inmigrantes a las que todavía no se les ha reconocido el derecho a la asistencia sanitaria, la generalidad es perceptora de dicha asistencia del Servicio Navarro de Salud sin problema alguno. En la actualidad Pamplona acoge varias Asociaciones de Inmigrantes legalmente constituidas. Habiendo localizado a algunas como representativas de todo el colectivo inmigrante, desde el Departamento de Salud quisimos conocer su opinión sobre los Servicios Sanitarios Navarros. | ||||||
| ||||||
| Nombre Asociación: Asociación
Musulmana de Pamplona Persona de contacto: FARID BENBELKHEIMER
Nombre Asociación: ASOCIACIÓN CAMERUNESA
Nombre Asociación: CABE. COLECTIVO ARABE BEREBER
Nombre Asociación: HALDY FOTTY
Nombre Asociación: CENTRO ARGENTINO
ABDEL HAFID BOUBEKRI Al conjunto de entrevistas con las Asociaciones de Inmigrantes se suma Abdel Hafid, afincado en Navarra desde hace siete años. A él recurren muchos magrebíes cuando necesitan orientación o consejo. Su valoración en relación a los Servicios Sanitarios de Navarra es muy positiva, no obstante nos aporta alguna sugerencia:
| ||||||
| |
||||||
| Durante los últimos dos años Navarra ha experimentado un aumento considerable de población inmigrante con intenciones de asentarse en nuestra Comunidad Foral. Debido a este crecimiento, Cruz Roja Navarra decidió, junto con el Patrocinio del Gobierno de Navarra y del Departamento de Salud Pública y la colaboración de los centros de Salud implicados en la zona, llevar a cabo actividades integrales para este colectivo abordando distintas áreas, entre ellas, la sanitaria.
En el año 2000, Cruz Roja se planteó facilitar a la población inmigrante información en materia sanitaria, debido básicamente, a que se habían detectado ciertas incidencias y dificultades para que este segmento poblacional pudiese acceder a los servicios sanitarios por falta de información y por desconocimiento. De este modo, desde un punto de vista educativo y práctico, comenzaron a implantarse cursos de promoción y prevención de la Salud para mujeres inmigrantes. Cruz Roja centró su atención únicamente en mujeres porque consideraron que eran las encargadas de transmitir y difundir en el hogar todo lo relacionado en materia sanitaria. Los cursos se impartieron de la siguiente manera:
Estos cursos son impartidos por los trabajadores sociales de los centros de Salud de la Ribera y, en algunas casos, también por personal D.U.E y por los propios médicos de dichos centros. Para aprovechar las infraestructuras existentes, estas actividades se realizan en las instalaciones propias que la Cruz Roja tiene en esas localidades y de este modo, se ahorran costes. Perfil de las participantes:
Temario y duración de los cursos:
| ||||||