Entrenar correctamente evita lesiones
Alimentación en el ejercicio
Ejercicio a cada edad
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Rehabilitación muscular
Sedentarismo
Síndrome de fatiga crónica
Suplementos y sustancias necesarias

 

Es evidente que las necesidades y las posibilidades físicas de las personas van cambiando con los años, y consecuentemente, se puede decir que hay un deporte idóneo para cada edad.

De cualquier modo, la gimnasia no debe abandonarse nunca. Es mejor realizar algo de ejercicio físico que no realizar ninguno a pesar de la edad. El ejercicio físico, cuando se lleva a cabo de forma supervisada y programada, puede mejorar la masa muscular de todas las personas aunque muchas de ellas sean onagenarias. Hay 3 actividades físicas que nunca deberían perderse a pesar del paso de los años, como la tonificación muscular, las pesas y las máquinas. Éstas mejoran el tono muscular y consiguen aumentar la densidad ósea haciendo que el organismo gaste más calorías a lo largo del día. El resultado es un menor riesgo de padecer artritis y osteoporosis, prevenir las facturas y mantener la agilidad.

Por otro lado, los estiramientos devuelven a los músculos la longitud adecuada que va perdiéndose con el paso de los años.

Se puede realizar ejercicio físico a cualquier edad, simplemente con las actividades diarias como caminar, subir escaleras, etc… y además puedes llevar a cabo actividades específicas como la natación que previene lesiones lumbares y evita enfermedades cardiovasculares, el tenis que desarrolla la flexibilidad y la coordinación, o correr que fortalece piernas, corazón y pulmones.

El ejercicio es necesario para el crecimiento y el desarrollo normal a todos los niveles y, por lo tanto, durante los primeros años de vida hasta la adolescencia el ejercicio es vital. Durante esta etapa de la vida hay que tener en cuenta que el niño está en una fase de evolución y por lo tanto, realizar ejercicio físico en exceso puede resultar nocivo.

La práctica del deporte en la infancia se considera necesaria para el desarrollo psicomotor y para el fortalecimiento del sistema musculoesquelético. Es necesario advertir que existen factores de riesgo que aumentan la posibilidad de que un deportista infantil sufra lesiones por sobrecarga, debido fundamentalmente al propio crecimiento intrínseco o a malas alineaciones anatómicas (frecuentemente entre el fémur y la rótula)

La iniciación de la práctica deportiva debe instaurarse de forma progresiva siguiendo las características biológicas de las diferentes edades. Entre los 3 y 6 años, la actividad deportiva se basa en el juego y ayuda a estimular la coordinación, la agilidad, el equilibrio y el sentido del ritmo. Entre los 6 y los 10 años, el niño debe comenzar con el deporte meidante actividades multidisciplinares y que no tengan carácter competitivo.

Durante la adolescencia y la juventud, el cuerpo se mantiene "en forma" debido a un estilo de vida más activo. Por este motivo, no es necesario llevar a cabo sesiones de entrenamiento fuertes sino realizar ejercicios deportivos por diversión.

Los siguientes años son importantes para prevenir la aparición en años posteriores de la osteoporosis en el caso de las mujeres y en general para evitar problemas cardíacos. Para evitar la flacidez y tonificar los músculos es aconsejable hacer pesas y máquinas. Otro ejercicio positivo sería la natación, ya que permite a todos los músculos trabajar en ingravidez.

A partir de los 40 años, conviene preguntarse sobre el estado de salud antes de comenzar a realizar algún ejercicio físico. Si se tiene alguna enfermedad o dudas, conviene consultar con un médico. Desde los 40 a los 65 años se entra en un periodo clave debido a que durante esos años el hábito tabáquico, la ausencia de actividad física y el sobrepeso amenazan seriamente a nuestra salud. Durante estos años, el ritmo de vida suele ser bastante estresante debido al trabajo, y consecuentemente, en lugar de hacer sesiones de ejercicios basadas en el esfuerzo, puede ser muy beneficioso llevar a cabo ejercicios de relajación como el yoga o los estiramientos.

Las personas mayores comienzan a sufrir una pérdida progresiva de sus capacidades físicas pero que en buena medida puede evitarse con la práctica de alguna actividad física regular. La más común de todas es simplemente caminar y en el caso de las mujeres, que comienzan a padecer osteoporosis, el ciclismo o incluso las pesas para evitar ganar grasa y perder densidad ósea.